HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Líder en la región

La verdadera historia tras la canción ‘El hermano Elías’ y el ‘brujo’ de Diomedes Díaz

El curandero de ‘El Cacique’ existió realmente y, según cuentan, sería el causante de su muerte. 

Era un mal que yo tenía
que a mí me estaba acabando,
que ni los médicos podían
habían podido encontrarlo
y fui donde el hermano Elías,
el que vive en Maracaibo
y desde entonces estoy sano
con deseos de parrandear».

Se cuenta que Diomedes Díaz tuvo un brujo que le curó la voz y todos los males por más de 20 años. Al parecer, el hombre, que tenía una barba larga y canosa, lo acompañaba en sus giras y, a cambio, el ‘cacique’ vallenato le escribiría una canción en la que le ‘entregaría su alma’, la cual, posteriormente, titularía ‘El hermano Elías’.

La leyenda tomó fuerza cuando el sencillo fue publicado en su último disco llamado ‘La vida del artista’, el 19 de diciembre del 2013. Tres días después, llegó la noticia: un domingo, mientras descansaba en su casa en Valledupar, Diomedes falleció.

Según se confirmó, fue un paro cardiorrespiratorio el que acabó con su vida a sus 56 años.

En el 2023 se cumplieron diez años de la muerte del ‘cacique’, uno de los más célebres exponentes de la música vallenata y a pesar del diagnóstico, algunas personas siguen pensando que la casualidad de las fechas relaciona su muerte con el curandero que se encargaba de llevar a cabo rituales para “librar al cantante de los males” que lo amenazaban.

El conocido chamán se llama Elías José Campo. Es un hombre oriundo de Aguachica, Cesar, pero fue residente de Maracaibo, en Venezuela, durante gran parte de su vida. “Es un enviado de Dios con mucha sabiduría y goza de simpatía de la gente que ha salvado”, así lo definió el mismo autor en la letra de la canción que escribió en los 90 junto a ‘Juancho’ Rois, acordeonero colombiano.

El artista cuenta que él era el “único que lo podía curar”. La leyenda se forjó desde el momento de su entierro, en donde en medio de un calor inclemente típico de un 23 de diciembre en Valledupar, se reunieron miles de seguidores alrededor de su tumba en el cementerio Jardines del Eccehomo.

Este espacio continúa siendo visitado cada año por decenas de personas y por un grupo de mariachis o músicos que lo homenajean. Sus flores se cambian y la fotografía, que cuelga de la rama del árbol que le da sombra a su cripta, permanece.

Elías José tenía la costumbre de visitar la tumba de Díaz Maestre. O al menos así lo hacía hasta la conmemoración de su segundo año de fallecimiento, según lo público el medio El Pilon que encontró al chamán paseando por su cripta.

En este momento el hombre tenía ya 79 años de edad y 30 hijos, menos uno que murió.

“Él era un curandero que trataba a Diomedes con buena planta”, de esta forma lo recuerda Elvira Maestre, conocida como ‘Mama Vila’ en una entrevista publicada en el 2021 por Somos Noticias Colombia.

La mujer cuenta que su hijo solía llevar al hombre, quien le daba bebidas de plantas que lo mejoraban, a todos lados: se quedaba en su casa, en los hoteles y en sus conciertos.

“Diomedes para donde quiera iba, se lo llevaba, era su compañero de al lao’”, concluyó con un acento marcado de la costa caribe, la mujer que este año cumplió 85 años es la madre del artista y de sus otros nueve hermanos.

Elías José recordaba vívidamente cómo había conocido al cantante, que luego, según cuenta en el medio antes citado, lo llamaría constantemente para que le hiciera rituales, ya fuera con aceite de león para curar sus piernas, con trucos para hacer que su voz regresara o para ayudarlo con “problemas de mujeres”.

“Me conocí con él por medio de un amigo que yo había curado hace años, Diomedes tenía problemas en el hogar y otros, pero yo lo ayudaba mucho”, explicó. Los rituales que le realizaba parecían íntimos, al menos, así lo narro, “lo secreteaba, lo bañaba desnudo y había una mujer, Betsy Liliana, que no gustaba de mí, no sé qué le hice”.

Según se describe en el medio, al hombre ya le pesaba la edad: era canoso y con mala vista. Sin embargo, su memoria no fallaba, recuerda incluso cuando el amigo del ‘cacique’, ‘Juancho’ Rois, murió y cómo el cantante, asustado, lo mandó a traer de Maracaibo porque le estaban echando “esa muerte a él” también.

“Recuerdo a Diomedes como si lo tuviera presente aquí a mi lado, a veces lloro y como me siento ciego, me siento mal; si Diomedes estuviese vivo ya me hubiesen operado porque él me lo prometió para ir a Bogotá”, agregó.

Joaco Guillén, quien fue mánager del artista por más de veinte años y amigo del mismo desde los 10, le dijo a EL TIEMPO que no le sorprendían esas creencias del ‘Cacique’. Diomedes nació en el municipio de San Juan del Cesar y vivió un tiempo en la Sierra Nevada de Santa Marta mientras trabajaba en la recolección de café, cuando aún no era cantante. Estas experiencias le significaron estar rodeado desde niño de la cultura ancestral indígena arhuaca.

“Él convivió con ellos. Él es ‘carrizal’, hasta su segunda hija fue con una indígena arhuaca”, apuntó Guillén, refiriéndose al pueblo que para 2018 tenía más de 34 mil habitantes, según el Dane. La comunidad tiene sus propias creencias y, como recuerda el mánager, eran bastante espirituales.

“Se aseguran con rituales. Diomedes creía mucho en eso, siempre andaba con una ‘cabuyita’ que si se le partía tenía que ir por allá a que lo rezaran y le pusieran otra para protegerlo”, describió el actual representante de Poncho Zuleta. “Él ha tenido desde hace tiempo esa creencia de esas cosas de antes, de la brujería”.

Por eso, cuando conoció a Elías en una caseta de Maracaibo, no dudo en hacerlo su amigo. Sin embargo, el costeño tiene memoria del primer encuentro entre ellos de una forma muy distinta a la narrada años atrás. Al parecer, el chamán se le acercó y le propuso un rezo, y el artista, según su amigo, nunca se negaba, así que le inclinó la cabeza en sus manos.

“Yo le llevaba la corriente, pero yo no hablé más de lo normal con Elías. Diomedes acogía a toda esa gente”, añadió Guillén.

Desde ese momento, de acuerdo con su historia, apenas llegaban a Maracaibo u otra región de Venezuela, el curandero aparecía «para ‘gorrearse’ unos traguitos, porque lo que Diomedes tenía era trago y plata”.

A su amigo le parecía que el artista no tenía ‘malicia’. En la puerta de su casa se llegaban a parar diez personas por día, cada uno con un pedido diferente que podía variar desde una fórmula médica, listas de libros para el colegio y hasta solicitudes para poder comprar ataúdes porque no les alcanzaba para enterrar a sus familiares.

El ‘cacique’, al que en ese momento no le faltaba la “plata” por sus más de 18 millones de discos vendidos durante su carrera que lo posicionaron como el artista vallenato con más ventas en la historia del país, salía cada día a la esquina y les daba el dinero a quienes pedían.

«Había gente que tenía a Diomedes como negocio. A uno una vez le dije ‘pero es que ey, la vez pasada que se te murió la mujer, después la hija, ahora que el suegro. Yo creo que en tu casa hay peste, si se te está muriendo toda la familia’, a lo que con rabia me contestó: pero déjeme trabajar”, contó Guillén. También explicó que él le advertía a su ‘compadre’, pero en respuesta solo le contestaba con risas.

“A Diomedes le empezaron a llegar los amigos y las mujeres cuando tuvo plata y fama. Si antes ni pensábamos que fuera a vender álbumes porque él solo era compositor, no cantante. En esos días nosotros compartíamos todo porque mi papá era pobre, pero el de él era más”, dijo que cada empanada, jugo o merienda iba por mitad, sin esperar como el otro terminaría en el futuro.

Joaco consideraba al supuesto chamán como uno más del montón que llegó por la plata de su ‘compadre’. De hecho, el mánager desmintió que Elías fuese el único médico de cabecera que atendió a Díaz Maestre durante su carrera y confirmó que el vallenato tenía un equipo de mínimo 40 personas, que se dividían entre abogados, arquitectos, cardiólogos, otorrinos, médicos internistas, entre otros.

Según lo que necesitara el artista se buscaba a los contactos de confianza, especialmente si era por la voz, ya que tendía a perderla con facilidad por tantos conciertos en diferentes climas.

Lo que sí acepta es que “Diomedes era un compositor y él escribía sobre todo”. Al parecer a cada experiencia le escribía un ritmo y una letra y, en esta oportunidad, ‘El hermano Elías’ no fue una excepción. Esta canción se convirtió, en medio de los mitos y leyendas que la rodean, en otro de los 300 éxitos que sacó, siendo 183 de su autoría, entre 1976 y 2013.

/El tiempo

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. AceptarLeer más