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Después de llamarlo ´periquero´, Álvaro Leyva nombró a Bendetti

El Gobierno designó oficialmente a Armando Benedetti como nuevo embajador de Colombia ante la FAO, un cargo que se desempolva dos décadas después de haberse cerrado y dejado en encargo de la Embajada en Roma.

La designación de Benedetti se ratificó mediante el decreto 0108 del Ministerio de Relaciones Exteriores que señaló que el polémico excongresista será «Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, código 0036, grado 25, de la planta de personal del Despacho de los Jefes de Misiones Diplomáticas y Oficinas Consulares».

La designación fue firmada por el canciller, Álvaro Leyva, quien sigue en el cargo pese a la sanción de la Procuraduría que ordenó su retiro por tres meses y la apertura de juicio disciplinario en el caso de las presuntas irregularidades en la licitación para la elaboración de pasaportes.

Leyva fue el mismo que a mediados del año pasado puso en duda las versiones de Benedetti frente al escándalo sobre la campaña presidencial de Petro y el robo en la vivienda de Laura Sarabia, al calificarlo de «drogadicto».

“Me parece muy gracioso, en medio de todo es movimiento de noticias, es decir, a Benedetti cómo se le puede creer, es que es increíble. Él mismo dice ‘yo soy un drogadicto’. Pónganse ustedes a pensar, ¿a ustedes les parece una buena fuente?”, dijo en su momento Leyva en conferencia de prensa.

El Canciller rubricó con su firma la designación de Benedetti pese a que la Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática y Consular de Colombia (UNIDIPLO) advirtió que ese nombramiento le provocaría un daño reputacional al país.

«UNIDIPLO considera que insistir en su designación genera un riesgo reputacional para Colombia a nivel internacional», resaltó la asociación en una carta pública.

La Unión recordó que Benedetti no domina ningún idioma diplomático, salvo el español, no llegó al cargo por hacer embajador de carrera, no acredita nada que lo vincule con temas de agricultura y alimentación, y al recordar que cuando fue embajador en Venezuela demostró no tener las «capacidades suficientes para ejercer un cargo diplomático».

La UNIDIPLO también advirtió sobre los costos de designar un embajador en un cargo que no se necesita, frente a otras zonas del mundo donde si se requiere, y al detallar que en el «Plan de Aperturas de nuevas Embajadas y Consulados» del año anterior no se contempló una misión exclusiva para atender la FAO.

Con la apertura de la embajada de Colombia en la FAO son tres los diplomáticos instalados en Roma, dado que además de la embajadora en Italia, está el embajador ante el Vaticano.