Petro llama burócratas irresponsables a quienes no frenan uso de fósiles

Morales Pacheco
Publicado el November 22, 2025
El presidente, Gustavo Petro, arremetió este sábado contra las conclusiones de la cumbre climática COP30 celebrada en Brasil al calificar de burócratas irresponsables a quienes evitaron un compromiso directo para eliminar los combustibles fósiles y aseguró que los intereses económicos ligados a la codicia petrolera se impusieron sobre la evidencia científica en un momento que consideró decisivo para la supervivencia de la especie humana en el planeta.
El Jefe de Estado reaccionó con dureza a través de su cuenta en la red social X tras conocerse que la delegación colombiana objetó el acuerdo final en Belém por falta de ambición climática. Petro señaló que Colombia se mantiene firme en una postura de defensa de la vida y la ciencia, aunque eso implique quedarse sola en el escenario internacional.
El mandatario comparó la situación diplomática del país con la obra literaria de Gabriel García Márquez al mencionar que la nación atraviesa sus propios cien años de soledad por insistir en una verdad que pocos quieren aceptar, tanto en la derecha como en la izquierda política global.
Petro argumentó que la humanidad no tiene posibilidades de sobrevivir si no se extingue lo que denominó como capital fósil. Explicó que llevar a cero las emisiones del petróleo, el carbón y el gas es la única vía para evitar la muerte de las futuras generaciones. En su mensaje enfatizó que esta postura no es literatura, sino ciencia pura, y acusó a los negociadores internacionales de no saber de qué lado de la balanza ponerse, si del lado de la vida o del de la codicia, factor que según él lleva a la muerte de todo lo viviente.
La reacción presidencial se produjo luego de una tensa jornada de cierre en la COP30. El presidente de la conferencia, André Corrêa do Lago, anunció la aprobación del acuerdo denominado "Global Mutirão" o Colaboración Global, un documento que busca reducir el uso de combustibles fósiles pero que no estableció metas obligatorias ni un calendario claro para su eliminación definitiva. Aunque el documento fue adoptado por 194 países, la falta de compromisos vinculantes generó el rechazo inmediato de varias delegaciones.
Colombia, junto con la Unión Europea, Panamá y Suiza, expresó abiertamente su inconformidad durante la plenaria. La situación obligó a Corrêa do Lago a suspender la sesión temporalmente y pedir disculpas por no haber notado las solicitudes de intervención de los países disidentes. La delegación colombiana manifestó su molestia porque se eliminaron del texto final apartados que ya habían sido acordados previamente por consenso y que eran vitales para la transición energética.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez-Torres, lideró la objeción colombiana en la sala. Vélez-Torres advirtió que el país no aceptará un texto que niega la ciencia e impide cumplir el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados. La funcionaria recalcó que respaldar un acuerdo sin referencias explícitas a dejar atrás los combustibles fósiles equivale a darle la espalda a los pueblos y a la vida misma.
El acuerdo logrado en Brasil propuso acelerar la aplicación del Acuerdo de París y triplicar la financiación para la adaptación climática, aunque aplazó cinco años, hasta 2035, la meta de recaudar 120.000 millones de dólares anuales para este fin. El texto final omitió medidas concretas contra los fósiles debido a la oposición drástica de países productores de petróleo como Arabia Saudí. A pesar de esto, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva celebró el resultado y proclamó que el multilateralismo ganó al elegir seguir adelante en lugar de rendirse.
Sin embargo, la cumbre dejó establecidos compromisos paralelos importantes. Se aprobó la creación del Mecanismo para una Transición Justa, diseñado para proteger los derechos de trabajadores, mujeres, indígenas y afrodescendientes durante el cambio hacia una economía verde. Adicionalmente, aunque no quedó en el acuerdo central, 90 países apoyaron un plan impulsado por Brasil y Colombia para transitar hacia una economía sin combustibles fósiles.
A pesar de las diferencias sobre el texto final, la agenda climática continuará con un papel protagónico para Colombia. Durante la sesión plenaria, la presidencia de la COP30 confirmó que se realizarán reuniones de alto nivel para mantener el tema científico y político en discusión. Corrêa do Lago explicó que la primera de estas conferencias se celebrará el próximo mes de abril en Colombia y se centrará específicamente en la reducción del uso de combustibles fósiles.
Este futuro encuentro servirá para intentar destrabar las discusiones que quedaron pendientes en Brasil, donde las decisiones más trascendentales se postergaron para el año 2026. Mientras tanto, el gobierno colombiano insistió en que es hora de levantar lo que Petro llamó la "linterna de Diógenes" ante la humanidad para encontrar una salida real a la crisis climática, lejos de la retórica burocrática y cerca de las acciones urgentes que exige la ciencia.
BOGOTÁ, (Colprensa).
Petro llama burócratas irresponsables a quienes no frenan uso de fósiles
AUTOR
Morales Pacheco
Publicado el November 22, 2025


