Vive claro promete diálogo para que el ruido no afecte al universitario

EDUARDO ANAYA
Publicado el November 23, 2025
La empresa Ocesa que opera el Vive Claro Distrito Cultural manifestó su voluntad de mantener un canal de comunicación abierto con el Hospital Universitario Nacional tras las recientes denuncias sobre el exceso de volumen y las vibraciones que afectaron el descanso de los pacientes para así buscar soluciones conjuntas que permitan la realización de espectáculos sin perjudicar la tranquilidad y la recuperación de los enfermos que permanecen en la institución vecina.
En respuesta a la inconformidad expresada por la comunidad médica y los pacientes, el operador del escenario reiteró su compromiso con el bienestar de sus vecinos y aseguró que la sostenibilidad es un pilar fundamental de su gestión.
La organización explicó que desde el año 2024, antes de que iniciara la operación formal del foro de conciertos, se llevaron a cabo diversas reuniones con las directivas del Hospital Universitario Nacional en las que se trazó un plan de trabajo colaborativo.
Este plan, según la empresa, incluyó lineamientos específicos para el manejo técnico del ruido, el control de la movilidad en la zona, la gestión de residuos y la seguridad perimetral durante los días de evento.
La compañía encargada del Vive Claro destacó que su modelo de operación contempla metas sociales y ambientales rigurosas, con planes de acción diseñados para mitigar cada impacto que generan las actividades culturales en el entorno.
/colprensa
Asimismo, aseguraron que mantienen activo un canal directo de comunicación con los representantes del hospital, el cual tiene como fin atender de manera oportuna cualquier requerimiento o queja que surja, ya sea durante las pruebas de sonido o en el desarrollo de los conciertos programados. Concluyeron que su intención es mantener el diálogo permanente y la mejora continua para no afectar a la comunidad aledaña.
Esta respuesta del operador se produjo luego de que el Hospital Universitario Nacional manifestó una profunda preocupación por las afectaciones que los eventos masivos ocasionaron a la seguridad y tranquilidad de sus instalaciones.
La institución médica sustentó su denuncia con datos técnicos precisos obtenidos a través de un estudio detallado realizado por la Oficina de Gestión Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia. Este análisis arrojó resultados que la entidad calificó como alarmantes respecto a la contaminación auditiva que deben soportar las personas hospitalizadas durante los espectáculos.
La entidad sanitaria detalló que durante el concierto realizado el pasado 7 de octubre de 2025 se tomaron mediciones en cinco puntos estratégicos para verificar el cumplimiento de las normas.
El estudio evidenció que los niveles de sonido superaron los límites máximos permitidos para un subsector hospitalario en horario nocturno, cuyo tope legal se establece en 50 decibeles. La situación resultó crítica en tres de los puntos evaluados, donde el ruido sobrepasó incluso el límite permitido para espectáculos públicos de 75 decibeles, pues los aparatos de medición registraron cifras que oscilaron entre 77,5 y 82 decibeles, una intensidad muy superior a la tolerada para el descanso humano.
Más allá de las cifras técnicas, el hospital enfatizó el impacto humano directo sobre la salud de quienes allí se recuperan. Según informó el centro médico, estas infracciones afectaron el bienestar de los pacientes y el desempeño del personal asistencial que debe velar por ellos. Para medir este impacto, la institución realizó una encuesta directa a las personas afectadas durante los eventos y los resultados indicaron que el 80 % de los encuestados señaló no poder descansar debido al intenso ruido proveniente del centro de eventos.
Adicionalmente, el reporte médico reveló que el 75,6 % de los pacientes manifestó su molestia por las vibraciones físicas que producían los bajos de los equipos de sonido, las cuales se sentían dentro de las habitaciones y en las salas de recuperación posquirúrgica. A este panorama se sumó otra problemática relacionada con la iluminación, pues el hospital registró impactos negativos causados por las luces de los espectáculos dirigidas hacia la infraestructura hospitalaria, lo que generó una contaminación lumínica que perturbó el ambiente oscuro y tranquilo necesario para el sueño de los enfermos en horas de la noche.
Las quejas no se limitaron únicamente al tema auditivo y sensorial. La administración del centro médico denunció que la logística de estos eventos generó serios problemas de movilidad en el sector circundante. Esta situación dificultó en varias ocasiones el acceso de las ambulancias que transportaban urgencias vitales, así como el ingreso del personal médico, de los propios pacientes y sus familias, quienes quedaron atrapados en el caos vehicular propio de la aglomeración de asistentes a los conciertos.
Ante este escenario complejo, el Hospital Universitario Nacional solicitó formalmente a las autoridades y a los encargados del centro cultural la entrega del informe técnico completo del Laboratorio ADES y exigió la presentación inmediata de un plan integral de mitigación. Este plan, según explicó el hospital, debe incluir garantías específicas como un control estricto del ruido, una gestión de movilidad que asegure el paso fluido de vehículos de emergencia, la eliminación total de la pirotecnia sonora, un manejo adecuado de los residuos que genera el público y un sistema de monitoreo en tiempo real durante los futuros eventos para asegurar que no se vuelvan a violar los derechos fundamentales de los pacientes.
Vive claro promete diálogo para que el ruido no afecte al universitario
AUTOR
EDUARDO ANAYA
Publicado el November 23, 2025


