La víctima residía en el barrio La Esperanza, al norte de Santa Marta. Familiares de Julio César Cotes Cantero piden que se agilicen las investigaciones y se capture a los responsables.
Funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Metropolitana de Santa Marta, en coordinación con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, adelantan las pesquisas correspondientes por la muerte de Julio César Cotes Cantero, quien fue hallado sin vida en circunstancias que son materia de investigación en la playa de Bahía Concha, jurisdicción del Parque Nacional Natural Tayrona.
A este proceso investigativo se suma el testimonio difundido a través de la red social Facebook por Aurora Cotes, hermana de la víctima, quien aseguró que su familiar no falleció por inmersión, sino que fue asesinado.
En su publicación, Aurora Cotes explicó que desde hace varios años su hermano enfrentaba una disputa por la tenencia de tierras heredadas de su padre, ubicadas en el sector turístico de Neguanje, también dentro del Parque Tayrona. “Por años intentaron despojarnos de lo que era nuestro. Y cuando no pudieron doblegar su voluntad, decidieron silenciar su voz. Hoy su ausencia nos atraviesa el alma, porque no murió por un error ni por estar en el lugar equivocado. Lo mataron por tener lo que otros codiciaban”, expresó la mujer en su pronunciamiento.
De igual forma, Aurora Cotes exigió a la Policía y la Fiscalía esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se produjo la muerte de su hermano. Frente a ello, un investigador al mando del caso indicó: “Estamos recopilando todas las informaciones pertinentes y, a raíz de las declaraciones de la hermana de la víctima, hemos establecido una hipótesis preliminar que apunta a que el homicidio estaría relacionado con la disputa por tierras heredadas. Desde allí determinaremos si la víctima venía siendo acosada por un grupo delincuencial o por particulares interesados en esos predios”.
En la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses, los especialistas confirmaron que el cuerpo de Julio Cotes Cantero no presentaba signos de ahogamiento, sino un trauma contundente en la región cefálica, producto de un golpe con objeto pesado. “Vamos a realizar labores de campo, entrevistando a propietarios y habitantes de las tierras cercanas a las heredadas por la víctima, con el fin de establecer si se presentó alguna anomalía en la zona durante los últimos días”, señaló un agente judicial.
EL HALLAZGO
Se recuerda que el cuerpo fue encontrado en horas de la mañana por un grupo de pescadores que se disponían a iniciar sus faenas en Bahía Concha, quienes al notar la presencia del cadáver dieron aviso inmediato a las autoridades.
Durante la inspección técnica, los peritos judiciales constataron que la víctima vestía un suéter verde militar y un pantalón jean, y presentaba un golpe en la cabeza que hoy es la principal evidencia dentro de la investigación.