La Empresa Air-e Intervenida denunció que, durante los últimos días en Magdalena, Atlántico y La Guajira, detectó 11 irregularidades eléctricas que le ocasionaban a la empresa una defraudación por el orden de los 135 millones de pesos.
Los casos fueron detectados en Barranquilla en número de 6 y Santa Marta donde fueron detectados 5 casos, de acuerdo con la información suministrada por la entidad.
Todo esto en el marco de los operativos que sigue adelantando la empresa Air-e Intervenida contra el hurto de energía en esos departamentos en el norte del país.
En lo que respecta a Santa Marta, los casos fueron detectados en la urbanización Goenaga, donde se encontró un medidor electrónico con el display apagado, lo que impedía la toma de lectura en un reconocido estadero de la zona.
Además, en un lujoso resort de Pozos Colorados, en la zona turística de la capital magdalenense, se reportó el hallazgo de un equipo de medida con señales de manipulación.
Entre otros casos, también se detectaron irregularidades en una panadería y droguería del sector de Gaira, que tenían el medidor electrónico con dos líneas directas por fuera de la medida.
Igualmente, en el barrio San José en Santa Marta, se detectó una línea directa por fuera de la medida, en un establecimiento comercial de venta de carnes.
Adicionalmente, en inmediaciones de la calle 17 con la carrera 12 en Ciénaga, había una acometida intervenida para alimentar un local comercial.
EN BARRANQUILLA
En lo que respecta a la ciudad de Barranquilla, se detectaron irregularidades eléctricas en el conjunto residencial La Isla, ubicado en el sector de Puerta Dorada, donde en medio de la revisión, se encontraron seis medidores manipulados, cuatro líneas conectadas de manera irregular y, además, un medidor con bornera quemada.
En la carrera 45 con calle 84, en el barrio Granadillo, se detectó que un establecimiento comercial, dedicado a la venta de bebidas alcohólicas, contaba con el servicio de energía conectado de manera directa; sumado al hallazgo de un restaurante, ubicado en el barrio Los Andes, que tenía un equipo de medida manipulado.
Entre tanto, en la vía que conduce hacia Sabanagrande, específicamente en el kilómetro 5, se detectó un servicio directo (sin medidor) en una bodega de la zona, siendo esta una de las prácticas más recurrentes para evitar el pago real del consumo.