En Santa Marta se sellaron compromisos para impulsar una granja solar universitaria, formación técnica en energía y un programa ambiental que beneficie comunidades indígenas de la Sierra Nevada.
En el marco del segundo foro de socialización del proyecto de ley para la reducción de tarifas de energía, realizado en Santa Marta, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, sostuvo un diálogo abierto y constructivo con representantes de gremios, líderes comunitarios, usuarios del sector eléctrico y distintos actores involucrados en la cadena energética. Durante este espacio, se enfatizó la necesidad de escuchar las diversas opiniones y construir consensos amplios que permitan avanzar hacia una reforma integral, participativa y sostenible, que no solo beneficie a los usuarios, sino que impulse la transformación del sistema energético colombiano en un marco de equidad y responsabilidad ambiental.
Durante su intervención, el ministro Palma respondió directamente a la carta enviada por los gremios del sector eléctrico, en la cual plantearon una serie de propuestas, críticas y observaciones sobre la iniciativa de ley presentada por el Gobierno nacional. Palma valoró este tipo de aportes como un ejercicio democrático fundamental, que fortalece la calidad del debate y enriquece la elaboración del proyecto legislativo. “Incluso coinciden más las críticas que aquí se han hecho con la carta que enviaron los gremios. Sin embargo, la recibo con mucha satisfacción porque eso hacen los demócratas: escuchar propuestas. En algunas estamos de acuerdo. Hay que hacer uso eficiente de la energía. En el área que cubre Air-e, en junio el consumo aumentó un 7,8% y estamos en invierno todavía. Siempre será mejor ahorrar energía”, manifestó.
Asimismo, el ministro enfatizó que la transición energética no puede ser un proceso impuesto, sino que debe construirse desde la base social, involucrando activamente a comunidades, usuarios y sectores productivos. En este sentido, el Gobierno avanza con una serie de medidas concretas destinadas a aliviar las cargas tarifarias que afectan a miles de hogares, especialmente en regiones vulnerables. Entre los anuncios más relevantes, Palma destacó el impulso decidido a la autogeneración, que permite a los usuarios producir su propia energía, la consolidación de las Comunidades Energéticas como espacios colectivos de producción y gestión, y el fortalecimiento del programa Colombia Solar, que ya cuenta con un marco regulatorio definido y herramientas jurídicas que aseguran su viabilidad y continuidad en el mediano plazo.
“Ya no es una utopía. A mediano plazo, la forma de romper el yugo de las facturas impagables es la autogeneración. Las Comunidades Energéticas y el programa Colombia Solar son herramientas reales para devolverle el poder a la ciudadanía”, afirmó Palma, haciendo un llamado a que todos los actores del sistema energético asuman un compromiso con el uso responsable y sostenible de los recursos, así como con la promoción de modelos que prioricen la justicia social y ambiental.
Otro aspecto relevante que destacó el ministro fue la necesidad de garantizar la representación activa y significativa de los trabajadores en los procesos regulatorios del sector eléctrico. Palma aseguró: “Vamos a insistir en que los trabajadores tengan un puesto en la CREG. No se puede seguir regulando sin tener en cuenta a quienes hacen posible la prestación del servicio día a día”, resaltando la importancia de la equidad y la inclusión en la toma de decisiones que impactan directamente en la operatividad y calidad del servicio.
Finalmente, Palma reiteró que la construcción de la ley para la reducción de tarifas no será un proceso cerrado ni exclusivo entre Gobierno y gremios, sino que involucrará de manera activa a todos los sectores: usuarios, universidades, líderes sociales y comunidades organizadas, con el fin de fortalecer la confianza pública, garantizar la corresponsabilidad ciudadana y lograr un sistema eléctrico más justo, transparente y eficiente.
EDUCACIÓN Y ENERGÍA
Durante su visita a la ciudad de Santa Marta, el ministro Edwin Palma sostuvo un encuentro clave con el rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera Salazar, con el propósito de articular esfuerzos conjuntos que contribuyan a fortalecer la formación técnica y la autonomía energética de la región Caribe. Esta alianza representa un paso importante para generar capacidades locales y promover un desarrollo sostenible basado en la innovación y el conocimiento.
Dentro de los compromisos acordados, se destaca la exploración de recursos y la posible financiación de programas técnicos especializados, vinculados a una nueva ingeniería energética que sirva como herramienta para la reconversión laboral y la creación de empleo de calidad en sectores emergentes, especialmente orientados a la transición energética y las energías renovables.
Adicionalmente, se acordó brindar acompañamiento técnico y administrativo a la Universidad del Magdalena para la implementación de una granja solar que permita a la institución abastecerse de su propia energía renovable. Este proyecto no solo optimizará los costos operativos de la universidad, sino que además servirá como modelo replicable para otras entidades educativas de la región Caribe y un referente en sostenibilidad académica.
Finalmente, ambas partes coincidieron en la importancia de diseñar y ejecutar una agenda comunitaria y ambiental en la Sierra Nevada de Santa Marta, como parte de las actividades conmemorativas de los 500 años de la ciudad. Este plan contempla la repotenciación del sistema fotovoltaico del colegio de Katanzama, ubicado en el resguardo arhuaco, la entrega de sistemas solares para la comunidad Kogui y la organización de una cumbre regional por la seguridad energética del Magdalena, que reunirá a alcaldes, comunidades indígenas, líderes sociales y demás actores territoriales, con el objetivo de impulsar soluciones integrales para la región.