Un equipo de funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal –Sijín– de la Policía Metropolitana de Santa Marta, en coordinación con agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, trabaja para armar el rompecabezas que permita esclarecer el ataque armado ocurrido en la avenida del Libertador, frente a la clínica Los Nogales, que dejó como saldo un muerto y tres heridos.
Según la información revelada recientemente por los investigadores a cargo del caso, el atentado iba dirigido contra Carlos Mario Oliveros López, quien se desempeñaba como limpiador de vidrios en la intersección semafórica de la mencionada dirección.
“En las primeras indagaciones se estableció que el ataque a bala tenía como objetivo a esta persona; sin embargo, los móviles aún son materia de investigación”, afirmó un agente judicial.
Las autoridades señalaron que están revisando los videos de las cámaras de seguridad de la clínica Los Nogales, locales comerciales cercanos y del semáforo en la zona del suceso, con el fin de identificar a los responsables del ataque, la motocicleta utilizada y la ruta que tomaron tras cometer el crimen.
Por otro lado, los investigadores adelantan labores de campo para recopilar información que permita esclarecer de manera rápida los motivos del atentado.
“Estamos entrevistando a los familiares de la víctima para determinar si había recibido amenazas o si tenía algún conflicto con otras personas que pudiera estar relacionado con el homicidio. Además, verificaremos si el fallecido tenía antecedentes judiciales”, añadió un funcionario a cargo de la pesquisa.
ESTADO DE SALUD DE LOS HERIDOS
Durante el tiroteo, los disparos alcanzaron a tres personas que transitaban por la zona: Natalia Oliveros Ángulo, y dos hombres identificados como Jaider Fuentes Narváez y Bernardo Mercado Barraza, este último mensajero de oficio. Todos fueron trasladados a la sala de urgencias de la clínica Los Nogales.
Sin embargo, el mensajero fue remitido a la clínica Gestión Salud, donde fue intervenido quirúrgicamente. “Mi hermano fue operado tras recibir una bala perdida que se alojó cerca de su pecho.
Gracias a Dios, está fuera de peligro”, manifestó Pedro Mercado, hermano de Bernardo Mercado.
Por su parte, Natalia Oliveros y Jaider Fuentes continúan en la clínica Los Nogales recibiendo atención médica.
“Ambos están fuera de peligro. Sus heridas no revisten gravedad y solo se espera su recuperación para ser dados de alta”, indicó un galeno del centro médico.