Además, denunció que su carta de renuncia fue filtrada desde Presidencia, pues aseguró haberla enviado únicamente allí y se enteró de su publicación en medios muy temprano al día siguiente. “Alguien tenía interés en que eso se conociera”, dijo.
Sobre las denuncias formales, Buitrago confirmó que ya presentó quejas ante la Procuraduría y la Fiscalía, basadas en hechos que, según ella, pueden constituir faltas disciplinarias o incluso penales. “Yo solo narro hechos que sucedieron y que, desde mi formación, no tienen justificación. Las autoridades deberán determinar si hay responsabilidades”, explicó.
Entre las situaciones denunciadas, mencionó presiones para hacer excepciones en la salida de productos controlados del área de drogas del Ministerio. “Me hicieron llamadas, me buscaron en el Congreso, me insistieron, y luego me mandaron mensajes atribuidos a funcionarios. Todo eso está documentado”, afirmó.
Finalmente, Buitrago dejó claro que se va tranquila por su labor, pero con preocupación por el rumbo que pueda tomar la justicia si se sigue permitiendo que decisiones técnicas sean intervenidas por personas ajenas a la entidad.