'Guerra' a la venta de huevos de iguana

Fernando Molina
Publicado el January 12, 2025
EL COMPROMISO
Corpamag y la Policía del Magdalena reiteran su firme compromiso en la lucha contra el tráfico ilegal de especies y su impacto negativo en la biodiversidad. Es importante recordar que la extracción de los huevos de iguana no sólo las pone en peligro, sino que también altera el equilibrio ecológico, ya que desempeñan un papel vital en los ecosistemas. Las iguanas son esenciales para la dispersión de semillas, contribuyendo al crecimiento y desarrollo de los bosques. Además, sus heces enriquecen el suelo, promoviendo la fertilización del ecosistema. Al alimentarse de frutos de árboles de gran altura y follaje de las copas, controlan la producción primaria en los ecosistemas y sirven de alimento a numerosos depredadores como mamíferos, reptiles y aves. Es fundamental que la ciudadanía se abstenga de comprar especies silvestres en las carreteras, ya que esto fomenta el tráfico ilegal y pone en peligro nuestra biodiversidad. La venta de iguanas y otros animales no solo constituye un delito, sino que también expone a los seres humanos a enfermedades zoonóticas como la fiebre amarilla, la salmonelosis, entre otras, todas de alto riesgo para la salud humana. Cabe recordar que el tráfico ilegal de fauna silvestre no solo es una amenaza para la biodiversidad, sino que también constituye un delito penado por la ley. Las personas que incurran en este tipo de prácticas pueden enfrentar penas de prisión de 60 a 135 meses y multas que ascienden a hasta 43,750 salarios mínimos legales mensuales vigentes. La autoridad ambiental hace un llamado a la comunidad para que protejan la fauna silvestre y denuncien cualquier actividad ilegal relacionada con la caza o comercialización de especies. La tenencia, transporte y consumo de fauna silvestre debe ser erradicada para preservar la armonía natural y evitar la alteración de los ecosistemas.TRABAJO CON LA COMUNIDAD
Funcionarios de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag, adelantan capacitaciones y talleres con comunidades apartadas, para impedir la captura de estos reptiles para vender o comer sus huevos, que supuestamente tienen un poder afrodisiaco. También su carne, que en ciertos locales comerciales camuflan a veces como si fuera pollo. Para Corpamag, esta es una práctica considerada tráfico ilegal de fauna, porque implica la extracción y explotación de una especie. En su mayoría, este crimen es liderado por pequeños grupos de habitantes, muchos de ellos agobiados por la pobreza, que ven en su comercialización una oportunidad para tener un ingreso extra. Y si la oferta no para, es porque la demanda tampoco tiene fin. Ninguna de las dos ha mermado ni siquiera por el hecho de que comprar y vender fauna silvestre, o sus partes, ha sido declarado un delito sancionado con cárcel de hasta 135 meses y con multas de más de 43 mil salarios mínimos legales vigentes (esto según las leyes 1333 del 2009, 1774 del 2016, 2111 de 2021 y el Código Nacional de Policía). Lo único que pudo frenar el consumo y venta fue el impacto del virus que desató la covid 19 en todo el planeta y que impuso restricciones de movilidad que mermaron, a su vez, la persecución sobre muchas especies de fauna. En Magdalena, por ejemplo, en los primeros meses del 2021, cuando la pandemia había impulsado un cuarto pico de contagios y muertes, se decomisaron 5.760 huevos de iguana. Muy pocos frente a otras temporadas anuales, cuando las incautaciones fueron más copiosas: 23394 en el 2020 (durante los primeros dos meses y antes de que se declarara el confinamiento nacional, lo que representó cerca de 660 iguanas sacrificadas) y 18153 en el 2022, incluyendo la temporada de Semana Santa. Esto sin que se tenga un cálculo de los casos jamás reportados y que lograron evadir los controles de las autoridades.MALTRATO Y CRUELDAD
La persecución sobre cada iguana es dramática. Muchas de ellas son acorraladas a través de incendios para que salgan de sus escondites. Suelen capturadas luego de ser apedreadas o recibir golpes con palos. Sin ningún protocolo y estando vivas, los cazadores les abren el vientre con cuchillas para sacar sus huevos y luego les cierran las heridas con ceniza, tierra o aserrín. Obviamente, pocas sobreviven, menos del 10 por ciento de las agredidas, sin la posibilidad de reproducirse nuevamente.COMERCIO ILEGAL
Con los huevos extraídos (y con la carne de los individuos que mueren), comienza un comercio regional, parte del cual pasa a transformarse en un botín que se reparte entre una gran cadena de intermediarios, quienes lo distribuyen en puntos estratégicos, en carreteras nacionales y en plazas pequeñas y grandes. Gran parte de esa cadena de compra y venta utiliza a menores de edad como eslabones para evadir detenciones. Las consecuencias de esta agresión constante a las iguanas, nombradas también iguanas verdes o teyú, son inciertas. Algunas fuentes consultadas hablan de un bajón de sus poblaciones en ciertos caseríos, cuyos habitantes dicen que ya no ven tantas. Otros se atreven a decir que esa escasez se estaría reflejando en el hecho de que al ser la iguana la presa de pequeños felinos, estos han tenido que buscar nuevas opciones para alimentarse y por eso han aumentado los ataques a animales domésticos o de las fincas, una consecuencia que no ha sido comprobada o precisada./Con apoyo de WCS Colombia.'Guerra' a la venta de huevos de iguana
AUTOR
Fernando Molina
Publicado el January 12, 2025


