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Noticias Santa Marta
Daños colaterales

Morales Pacheco
Publicado el December 29, 2024
A raíz del avance, si se puede llamar así, de la tecnología de destrucción humana y material, el concepto de daño colateral ingresó al vocabulario militar. Consiste en las consecuencias no intencionales ni planeadas, de un acto bélico. Es, sin duda, un gran eufemismo que trata de disfrazar la crueldad de la guerra, sobre todo contra víctimas que son inocentes o contra infraestructura humanitaria.
El concepto se ha ampliado para denotar efectos no buscados de una política dada. Por ejemplo, los daños colaterales de la globalización sobre la cultura ancestral de las naciones. O el daño colateral en las finanzas públicas del aumento de las pensiones, mucho más allá de la inflación, a través del incremento excesivo del salario mínimo. O el efecto de altos subsidios injustificados, sobre el ánimo de trabajar.
Cuando países o regiones se involucran directamente en causas geopolíticas mayores, su riesgo de daño colateral se incrementa. Ello se debe a que los estados quieren destruir las amenazas, especialmente las nuevas, que se ciernan sobre intereses nacionales o, si son autoritarios, sobre sus ilegítimas ambiciones religiosas, territoriales, energéticas o económicas.
La no intencionalidad o no planeación de las acciones que generan daño, vuelven aparentemente palatables actos inhumanos como los bombardeos indiscriminados en Gaza, las atrocidades de Navidad en Ucrania o, hace más años, el bombardeo norteamericano a la embajada china en Belgrado, por error. En realidad, son procederes atroces que para algunos de quienes los deciden forman parte del oficio, pero no dejan de ser crímenes atroces, muestras de la peor barbarie, al nivel del terrorismo puro.
Uno de los más rechazables efectos colaterales, es el de los aviones derribados “por accidente”. Es el ataque militar letal contra un grupo de personas que inocentemente viajan en una aeronave, por parte de fuerzas militares que confunden aparato o viajeros con una amenaza actual y grave contra su seguridad, siempre en medio de tensiones geopolíticas ya existentes.
Operativos militares accidentales contra aeronaves civiles, inculpan por igual a iranios, rusos, israelíes, ucranianos, peruanos, norteamericanos y franceses. Las víctimas se cuentan por centenas y se producen aún en tiempos recientes. En los últimos cincuenta años hay casos icónicos, todos en áreas de alta tensión geopolítica:
En febrero de 1973, mueren sobre el Sinaí 108 pasajeros de un avión comercial libio; Israel lo derriba por supuestamente negarse a aterrizar.
En 1983, sobre la isla de Sajalín, mueren 269 civiles al ser derribado por cazas soviéticos un avión desorientado de Korean Air.
En julio del 88, dos misiles de una fragata de EEUU en el Estrecho de Ormuz, matan 290 pasajeros de un avión iraní que volaba sobre el Golfo Pérsico.
En 2001 mueren 78 civiles en un Tupolev alcanzado erradamente por un misil ucraniano.
En el 14, mueren 298 personas al ser derribado sobre Ucrania, por un cohete de los separatistas pro-rusos, el avión civil que las llevaba a Kuala Lumpur.
En 1980 un cohete francés de la OTAN derribó y mató a 88 en un avión civil italiano, durante una escaramuza contra aeronaves militares de Libia.
Hace unos días los rusos, por error, derribaron un avión de Azerbaiyán, en Kazajistán: otros 38 cadáveres.
No olvidemos que la guerra contra las drogas se llevó accidentalmente por lo menos dos aeronaves, derribadas en Perú y Centroamérica.
Por estas tragedias, las que no se conocen y otras razones de igual calaña ética como la justificación ideológica de la violencia y la ambición territorial, América Latina no puede involucrarse en tensiones geopolíticas globales como las generadas por Trump aún sin posesionarse. Trasladar al Canal de Panamá, México y Canadá, amén de Groenlandia, las tormentas de las Coreas, Rusia, Europa, China y el Pacífico, Irán y Medio Oriente, sería lo peor que pudiese suceder en el segundo cuarto de este siglo XXI que nos desvela sin tregua.
*Exministro de Estado
Daños colaterales
AUTOR
Morales Pacheco
Publicado el December 29, 2024
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