De acuerdo con el director de la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático Alex Velásquez, luego de un reciente censo se determinó que hay 177 afectados en San Fernando, Nacho Vives y La Ensenada, saldo que dejó la emergencia de avalancha y deslizamientos de tierra, tras las fuertes lluvias por temporada de huracanes en el Caribe.
Los organismos de socorro y diferentes entidades de la capital del Magdalena han sido fundamentales para la atención humanitaria a la población anteriormente mencionada, tras más de 72 horas activado el Puesto de Mando Unificado PMU.
“Hemos dado respuesta a la emergencia al desastre que se presentó en estas comunidades, se ha atendido con maquinaria amarilla la limpieza de lodo, también se ha sufragado alimentos, proporcionado colchonetas, además de brigadas de salud. Continuaremos atendiendo cada uno de los requerimientos”, afirmó Velásquez.
Desde la administración distrital extendieron nuevamente la invitación a la comunidad samaria, así como a las personas y fundaciones interesadas para que apoyen esta causa solidaria, relacionadas a las donaciones al Centro de Acopio, ubicado en las oficinas de Gestión del Riesgo y Cambio Climático, en el barrio El Cundí, con el propósito de crear un banco de alimentos y de productos de aseo y suministrarlos a la población.
Entre los artículos solicitados se destacan los alimentos no perecederos, los cuales son fundamentales para apoyar a las familias necesitadas. Además, se están recolectando elementos de cocina y productos de aseo personal, que también son de gran ayuda para quienes se encuentran en situaciones vulnerables.
AYUDAS HUMANITARIAS
La administración distrital informó que ha brindado apoyo a las comunidades afectadas, proporcionando recursos esenciales como colchonetas, implementos de cocina y alimentos.
Este acompañamiento inicialmente benefició a 50 personas, pero con el tiempo, el número de afectados ha aumentado, llegando a 60 y, en la actualidad, a un total de 177.
Además del suministro de estos recursos, las autoridades han intensificado sus esfuerzos para garantizar el bienestar de los damnificados, respondiendo a las crecientes necesidades de la población afectada por la emergencia.