“La codicia está a punto de destruir la vida”, manifestó e insistió en su propuesta de que, para frenar la contaminación del mundo, debe cambiarse el modelo económico neoliberal, que confía en la economía de mercado como un medio para regular las relaciones entre los ciudadanos.
“Quienes gritan libertad hoy son esclavistas que llevan al ser humano al mercado para su venta. Necesitamos cambiar las finanzas mundiales. Hoy están ligadas a la muerte”, agregó.
Hizo nuevas críticas contra la inteligencia artificial, una tecnología a la que señaló de generar desempleo en masa universal y estar basada en energías fósiles como carbón, petróleo y gas.
"Cuando la inteligencia artificial se articula al petróleo, el carbón y el gas, se articula al colapso climático y se construye el Armagedón", sentenció.
Aseguró que es necesaria una revolución mundial que cambie este sistema basado en la codicia y permita construir una sociedad en armonía con el ambiente. “La bandera revolucionaria hoy se llama vida”, dijo.
Y agregó: “Llevar obligadamente el capital a la descarbonización implica también una revolución porque hay que salir de manera inmediata de la época neoliberal, del neoliberalismo en todas sus letras. Ese es el cambio integral de paradigma que se impone para mantener la vida y la humanidad en el planeta".
Reiteró su propuesta de cambiar deuda por acción climática.
"Las economías riesgosas son las que pueden exterminar la vida hoy, los que más emiten CO2 a la atmósfera, son las economías fósiles petroleras, carboneras y gasíferas, son las economías poderosas de EEUU, China y Europa, porque cobran sobretasas a la tasa de interés a los países que aún hoy absorbemos como esponjas el CO2 de la atmósferas a través de nuestra selvas y bosques", explicó.
*CON UN RITUAL POR LA TIERRA, COMENZÓ LA COP16*
La ceremonia de apertura, que se realizó en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, estuvo marcada por un simbólico ritual, en el que los asistentes fueron invitados a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y el entorno natural.
El acto, que estará dividido en cuatro momentos simbólicos: “Ley de Origen”, “Cantos del Agua”, “Soplo de Tierra” y “El árbol de la vida”, reunió a comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinos y jóvenes en una experiencia que mezcló música, danza y palabra.
El evento contó con una producción artística denominada “Del Agua y de la Tierra”, a cargo del Centro Nacional de las Artes del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, donde los asistentes pudieron ser parte de una celebración única en la que el simbolismo y la cultura se unieron para subrayar la necesidad de cuidar el planeta.
CALI (Colprensa)