HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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Deforestación de los cerros un peligro ambiental en la ciudad

  La tala indiscriminada de la vegetación que, crece en la parte alta y laderas de los cerros que circundan la ciudad, para desarrollo de proyectos urbanísticos, es una de las causas que, cada vez que llueve son toneladas de lodos y sedimentos los que bajan y quedan depositados en mitad de las calles.

Así lo han expresado expertos ambientalistas, quienes anunciaron que, si no se controla la superpoblación desordenada en los cerros tutelares, con la mínima lluvia que caiga, crearán los problemas o traumatismos en la movilidad en esos núcleos poblacionales.

Sectores como Bastidas, Ondas del Caribe, Los Fundadores, María Cristina, Luis R. Calvo, entre otros del sector nororiental; María Eugenia Pastrana y Las Américas en el sur y algunos barrios del oriente padecen no solo de inundaciones sino de acumulación de lodos en sus calles por efecto de las escorrentías.

Un fenómeno nuevo que data de unos cinco años atrás, lo constituye la migración del vecino país de Venezuela, que ante la falta de una vivienda digna arman cambuches en la parte alta de los cerros, para lo cual arrasan con la vegetación propia de lugar y eso debilita la corteza que ante la menor lluvia cede.

“No es que estemos en contra de la llegada de esta migración. Uno no sabe a futuro que pueda pasar, pero sí deben ser orientados para la construcción de lo que ellos llaman sus viviendas prioritarias, porque lo que hacen es deforestar los cerros·, dijo Ernesto Colón Mejía, arquitecto de la ciudad.

 

Advirtieron que, en cada precipitación como las caídas durante la noche del jueves y la mañana del viernes, son toneladas de lodo los que las corrientes arrastran y eso desmejora la calidad de las viviendas de los barrios donde ocurren esos casos.

“Tenemos casos que se pueden citar, Bastidas, María Eugenia, La Lucha, son barrios que siempre que llueve la acumulación del lodo alcanza hasta un metro sobre el suelo y como no se recoge de inmediato, porque hay que esperar que se compacte, las casas quedan enterradas”, sostuvo la fuente consultada.

PROGRAMA DE ATENCIÓN

Directivos comunales del norte, el oriente y sur de la ciudad, están avisando a las entidades estatales como la Secretaría de Planeación del Distrito y las Curadurías Urbanas de Santa Marta, para que realicen visita a esos lugares y orienten a la gente cómo deben hacer parar la construcción de sus cambuches.

Como la mayoría construye en el área de ladera de los cerros, como en el caso de los cerros que bordean barrios como Nacho Vives, San Fernando, Ensenadas 1 y 2 de Juan XXIII, Bastidas, Altos Delicias, María Cristina, deben emparejar el terreno para su construcción extraen y evacuan mucho sedimento que queda esparcido en el área, el cual posteriormente es arrastrado por las escorrentías cuando llueve.

“Aquí también están fallando entidades como la Sociedad Colombiana de Arquitecto – Seccional Santa Marta o Magdalena, porque ellos también deben desplegar campañas educativas para evitar que se siga construyendo en los cerros de esa manera desordenada como se viene haciendo hasta ahora”, sostuvo a su turno un morador de Nacho Vives.

Los residentes en la antigua Comuna Cinco, hoy Localidad II, también demandaron de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito, Essmar, la Secretaría de Infraestructura del Distrito, mantenimiento preventivo al Canal Pluvial Bastidas – Mar Caribe, para que las aguas bajen rápidamente y no contribuyan a las inundaciones en los barrios por donde pasa.

José Vargas Glen, líder comunal de Bastidas, desde hace tiempo ha venido solicitando la intervención de dicho canal, que hasta ese momento se encontraba atestado de basura y otros elementos sólidos los que imposibilitaba el tránsito de las aguas hacia el mar en el sector del Mar de Pescaíto.

Advertía que Bastidas, María Cristina, incluso la parte norte de Galicia, no sufrían de inundaciones catastróficas, era gracias a dicho canal que recogías las aguas de 17 barrios ubicados en esa zona las cuales bajan a gran velocidad y son evacuada por el canal, pero se requiere de mantenimiento para que su tránsito sea más rápido.

LA MAQUINARIA AMARILLA

Los sectores afectados por las lluvias, siempre están esperando que la administración les envié con prontitud un cargador, un volteo o una motoniveladora, para la recolección de lodo y poder despejar sus calles.

Pero esto no ocurre porque es tanta la demanda de dicha maquinaria, que hay sectores donde duran hasta tres días recogiendo y evacuando el sedimento, como ha ocurrido en María Eugenia y Bastidas, que son los barrios más afectados por esta situación.

Sin embargo, la Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático del Distrito, Ogricc, la Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, Cruz Roja, Policía Nacional y hasta la empresa privada, contribuye con brigadas para el retiro de ese material que queda acumulado frente a sus casas y que causa traumatismo en la movilidad en el servicio de transporte urbano de pasajeros.

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