HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Líder en la región

Tres casas colapsadas, y afectaciones en doce barrios dejó el aguacero

La falta de mantenimiento o limpieza a las redes hidrosanitarias por parte de la Essmar E.S.P. es la causa del rebosamiento y colapso del sistema de alcantarillado cuyos manjoles estallan con sus aguas pestilentes.

POR
EDGAR
TATIS GUERRA

Las fuertes ondas tropicales que rondan el Caribe colombiano tuvieron incidencias ayer sobre las costas de Santa Marta, y a raíz de ello se presentaron fuertes precipitaciones que ocasionaron que tres viviendas en zonas de alto riesgos colapsaran, doce barrios se inundaran, con afectaciones en la movilidad y deslizamientos de rocas en la vía hacia el balneario de El Rodadero.

El distrito através de la Ogric con el doctor Alex Velásquez al frente, hizo presencia en los sitios de emergencias dialogando  con los afectados y disponiendo de ayudas inmediatas.

Por otro lado, con mucha precaución transitaron ayer los conductores del servicio público de busetas al igual que de otros automotores por la vía Ziruma que comunica con el balneario turístico de El Rodadero debido al deslizamiento de rocas provocado por las lluvias que cayeron en la ciudad desde las horas de la madrugada.

INUNDACIONES

En otros barrios emblemáticos de Santa Marta se reportaron afectaciones en las calles, mientras que, en el Corregimiento de Gaira, más exactamente en la cancha Malibú, hubo un represamiento de agua en el escenario deportivo, el cual quedó inundado como consecuencia del aguacero.

En el Centro Histórico de la ciudad también se presentaron encharcamientos superficiales especialmente en la calle 22 o Avenida Santa Rita cuyas escorrentías de aguas combinadas salían hacia la marina internacional. Mientras tanto en la Avenida del Ferrocarril cerca al Mercado Público el sistema de alcantarillado volvió a colapsar y los manjoles simulaban unos volcanes, pero de aguas pestilentes, afectando la dinámica comercial, a los residentes y vendedores de la zona.

Tanto los conductores como los peatones y la ciudadanía en general coincidieron al lamentar el deterioro ambiental que se vive en los alrededores de la principal despensa de alimentos. La pertinaz lluvia intermitente que se prolongó durante varias horas desde la madrugada del sábado y que se caracterizó por alto volumen de precipitación causó múltiples traumatismos en la movilidad vehicular, en la dinámica económica, pero además con un impacto bastante negativo al medio ambiente.

CONTAMINACIÓN DEL MANZANARES

Deplorable panorama que confirma la alta contaminación del río Manzanares es el ‘basurero a cielo abierto’ que se aprecia justo en la desembocadura de este afluente y cuyos desechos expulsa el mar hacia la playa Los Cocos.

El registro fotográfico es evidente porque ‘una imagen dice más que mil palabras’. La acumulación de plásticos, botellas, latas, restos de icopor, muebles viejos, electrodomésticos dañados, cascos de motociclistas, animales ahogados y un millón de desperdicios más, los cuales son arrastrados por el río Manzanares y caen al mar develan la radiografía de una problemática que amerita ser controlada antes que sea demasiado tarde.

AGUAS DE CACA

De otro lado, existe mucha indignación y repudio general por el deterioro ambiental en las principales avenidas como consecuencia de la falta de mantenimiento o limpieza a las redes hidrosanitarias por parte de la Essmar E.S.P. que son la causa del rebosamiento y colapso del sistema de alcantarillado cuyos manjoles estallan con sus aguas pestilentes, las cuales recorren un amplio sector de los barrios Pescaíto, San Jorge, Olaya Herrera, San Martín, entre otros.

A lo largo de la Avenida del Ferrocarril con calle 13 se encuentra un manjol con rebosamiento de aguas puercas y justo diagonal al CAI del Mercado otros dos manjoles más ‘asombran’ ya que la furia de las aguas combinadas hace ‘levitar’ las pesadas tapas de hierro.

Seguidamente en la Carrera 5ta hay otros ‘volcanes’ de donde emanan aguas puercas, mientras que en la Carrera 1 contiguo al parqueadero de la Sociedad Portuaria se aprecia un represamiento de agua el cual obliga a los conductores a disminuir la velocidad.

La denominada ‘fachada al mar’ paralela al Camellón de la Bahía queda convertida en una vía encharcada porque no hay sistema de evacuación, pero afortunadamente ya está en marcha lo que se espera sea la solución: el anhelado Colector Bellavista.

En una ciudad con vocación turística como lo es Santa Marta es una paradoja cuyos encantos se vean empañados por la inoperancia e insensatez de los operarios de la Empresa de Servicios Públicos que no realizan mantenimientos ni preventivos y correctivos.

Adicionalmente es inaceptable que no existan campañas de sensibilización ambiental dirigidas a las comunidades residentes en las distintas cuencas de los ríos que recorren a Santa Marta.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. AceptarLeer más