HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Líder en la región

Gobernar con lentes de género

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, enfatiza que la igual­dad de género es un derecho humano incluido en los Ob­jetivos de Desarro­llo Sostenible, ODS, de la Agenda 2030. Dice, además, que para el logro de este objetivo debe haber un enfoque transver­sal en los programas y pro­yectos que se diseñen y ejecu­ten en el sector público y que la fórmula se replique en el sector privado.

Hace un par de décadas, de manera consistente, se rea­liza pedagogía para que los países incorporen este enfo­que en el diseño de sus polí­ticas y planes de gobierno. De hecho, este es un tema crucial de la agenda ONU, que reco­ge los principios de la Cum­bre de Beijing 1995, la cual priorizó en sus doce esferas de trabajo la inclusión y me­jor lugar de la mujer dentro de la sociedad.

El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, también ha integrado el enfoque de gé­nero, dentro de sus planes de acción, en cinco ejes: inclu­sión de las mujeres en em­pleos formales y sectores de altos ingresos en el mercado laboral; apoyo al emprendi­miento, prevención y aten­ción a las violencias basadas en género; responsabilidad de cuidado y trabajo doméstico no remu­nerado, y liderazgo femenino para im­pulsar el cambio.

Los cinco ejes re­sultan definitivos al momento de pen­sar en sociedades más paritarias, y de ello son conscientes organizaciones rec­toras como el BID. La articulación del enfoque de género es indispensable para el de­sarrollo.

Teniendo en cuenta este contexto y ya pasada la efer­vescencia de los recientes triunfos electorales, es el mo­mento de invitar a quienes nos gobernarán a partir del 1 de enero de 2024, a que ob­serven y apliquen estos fren­tes de trabajo en los planes que ejecutarán en las alcal­días y gobernaciones del país.

Gobernar con lentes de géne­ro es ejercer un liderazgo con equidad, que escuche y sume los esfuerzos ya transitados por diversas organizaciones y aporte nuevos elementos a las mismas. Gobiernos que construyan confianza y ad­ministren con transparencia; que entiendan el valor del cuidado y su contribución al producto interno bruto, así como los desafíos que conlle­va el desarrollo de políticas que reconozcan, reduzcan y redistribuyan el trabajo del cuidado no remunerado en­tre mujeres y hombres.

Gobiernos que busquen dis­minuir el desempleo femeni­no, que en Colombia ronda el 13%, y que en esa ruta impul­sen programas en favor del emprendimiento. Gobiernos que tengan en cuenta las di­ferentes etapas y momentos de los emprendimientos para fortalecerlos en función de sus necesidades, sin olvidar que la mayoría, un 61%, son manejados por mujeres y sur­gen en contextos vulnerables. Eso, sumado a la prevención de las violencias basadas en género, atendiendo las cifras, sin desconocer el subregistro de una realidad que muchas veces se calla.

Gobernar con lentes de gé­nero es diseñar planes con base en datos inclusivos, que desagregan en categorías y permiten comprender las necesidades particulares. Al realizar políticas con datos uniformes, se ocultan reali­dades diversas, lo que puede llevar a decisiones impreci­sas. Los datos inclusivos son claves para lograr los Objeti­vos de Desarrollo Sostenible.

La invitación es, entonces, a poner los lentes de género en cada una de las acciones que se emprendan en favor de la ciudadanía, de la sociedad; esa es la forma más asertiva y consciente de construir ciu­dades y regiones, en clave de inclusión y equidad.

*Presidente de la Funda­ción WWB Colombia

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