HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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Motín en la cárcel samaria

Los reos se tomaron los patios del nuevo pabellón y allí quemaron colchonetas para protestar por las condiciones en que se encuentran

La calma en el barrio Los Alcázares se vio irrumpida en la tarde de ayer por una protesta que protagonizaron los privados de la libertad en el nuevo pabellón de la cárcel Rodrigo de Bastidas de Santa Marta, la cual se sitúa sobre la carrera 17 #24-32.

La protesta inició pasadas las 5:30 de la tarde cuando los reos decidieron alzar su voz para ser escuchados ante los presuntos atropellos a los que están siendo sometidos por las directivas del centro de reclusión y los guardias encargados de su seguridad.

Los reos denunciaron que están durmiendo sin energía eléctrica por un daño que presenta la caja de tacos y no ha sido reparado, también afirman que la alimentación no es la adecuada y la falta de agua, para bañarse y hacer sus necesidades, es nula.

Por ello, los detenidos decidieron tomar una colchoneta y sábanas para prenderlas en llamas, actuación que llamó la atención de los funcionarios encargados de la seguridad en el momento, quienes activaron todos los protocolos para evitar la fuga de estos mismos.

Extraoficialmente se estableció que los privados de la libertad se enfrentaron con los guardias a puños y con otros objetos, pero tiempo después estos mismos pudieron controlar la situación y llevaron a los manifestantes a sus celdas.

LLEGARON LOS BOMBEROS

Ante la conflagración que los protestantes provocaron para hacerse sentir, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario – INPEC dio aviso al cuerpo de Bomberos de Santa Marta.

Teniendo en cuenta la emergencia, la institución desplegó una máquina móvil con varios voluntarios y profesionales, personal capacitado que se encargó de controlar las llamas y posteriormente realizar su liquidación.

Acto seguido, el organismo de emergencia inició las investigaciones junto al INPEC para establecer qué elementos utilizaron los presos para poder prender en fuego los artículos anteriormente mencionados.

ANILLO DE SEGURIDAD

Alertados de lo ocurrido, el comando de la Policía Metropolitana de Santa Marta, a cargo del coronel Yasid Alberto Montaño Granados, activó todas las unidades especializadas: Sijín, Sipol, Goes, Reacción Inmediata, entre otras, para garantizar la seguridad en los alrededores del centro carcelario.

Los uniformados que participaron del operativo realizaron dos anillos de seguridad, el primero consistió en proteger las puertas de ingreso a la cárcel y el segundo los alrededores de la misma, con el fin de evitar que se desencadenara una fuga masiva.

“Nosotros nos encargamos de la seguridad en los alrededores, desplegamos varias unidades para proteger a los ciudadanos residentes cerca a la cárcel y así mismo evitar una posible fuga”, dijo el coronel Yasid Montaño.

NO TIENEN AGUA

Mientras en la parte interna los guardias de seguridad controlaban el orden público, en la parte externa se encontraban los familiares de los privados de la libertad esperando obtener una respuesta de lo sucedido, tiempo que aprovecharon para denunciar ante los medios lo que presuntamente viene ocurriendo dentro del centro penitenciario.

Según un familiar, que prefirió mantener en reserva su identidad, los reos “no tienen agua ni para lavar sus manos”.

“Hay un pésimo servicio; con estas calores no tienen ni un abanico que los refresque y si ellos están protestando es porque están mal allá adentro, se sienten mal, aunque el INPEC diga lo contrario. La Defensoría del Pueblo guarda silencio y no dice nada”, afirmó.

Este denunciante también aprovechó para recalcar que el 80 % de los privados de la libertad están enfermos. “No hay medicina, y hasta dónde yo sé, un enfermo lo cura el medicamento no el médico con la vista. Si uno lleva la medicina se la quitan. Nos prohibieron llevar agua y alimentos los días de las visitas”, agregó.

LA CÁRCEL LA DEBEN REUBICAR

Debido a los múltiples desmanes y otras situaciones que se vienen presentando en la cárcel Rodrigo de Bastidas, los habitantes del barrio Los Alcázares manifestaron que la única solución es reubicar este centro penitenciario.

“La semana pasada dijeron que se habían volado unos presos y habían ingresado a un apartamento, tuvimos que permanecer encerrados por más de cuatro horas por temor y esperando a que apareciera la Policía”, afirmó el morador.

Otra de las problemáticas que padecen los residentes de esta zona se presenta los días de visita. “El montón de gente que llega se sienta donde sea, hace sus necesidades y dejan todo esto llena de basura, la única solución es ubicar la cárcel en otro lugar”, puntualizó.

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