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Apareció el ‘gota a gota’ en plataformas digitales

El periodista y columnista Anuar Saad, en Barranquilla, a través de su cuenta de Twitter, denunció un caso de ‘gota a gota’ cibernético o digital. “En vista de las denuncias que he leído en medios sobre los préstamos “rápidos” a través de aplicaciones en internet, decidí ponerme en los zapatos de un cliente a ver cuánto paga por un préstamo”, dijo en su cuenta de esta red social y adjunto una imagen en la que se muestra una solicitud de un préstamo.

Saad sacó las cuentas y se sorprendió que el cliente termina pagando un poco más del 25 % de intereses al mes.

“Es decir, casi el 300% anual. Por un préstamo “rápido” y “fácil” de $500 mil, el cliente (o más bien la víctima) termina pagando al mes entre capital e intereses $638.271. Más del 25 %”.

Según la denuncia del periodista, este modalidad disfraza la usura al poner rubros cómo “aval” y “firma electrónica” para llevar a ese monto de usura las cuotas a pagar.

¿Gota a gota digital?

Hace un mes, la cadena radial Blu Radio reveló un caso de ‘gota gota’ virtuales, que ahora es una nueva modalidad que los prestamistas encontraron en internet para facilitar dinero sobrepasando la tasa de usura en los intereses, incumpliendo los acuerdos de pago y hasta amenazando de muerte a sus víctimas si no amortizan la deuda.

El modus operandi del ‘gota a gota’ digital arranca con la aplicación ofreciendo créditos fáciles y rápidos a través de internet.

Muchos de sus usuarios acuden por necesidad y, después de descargar la plataforma en el celular, se llenan formularios que piden datos personales y hasta foto de la cédula de la ciudadanía.

Lo que muchos usuarios aún no se explican es cómo aceptando términos y condiciones, esas aplicaciones terminan utilizando la intimidación como herramienta de cobro y videos y fotos con calificativos de “ladrón”, “prostituta”, entre otros para generar presión en el pago.

Una de estos casos es del abogado Duván Guevara, que documentó Blu Radio, quien ha creado grupos en WhatsApp con centenares de víctimas de estas aplicaciones, pero que hasta ahora solo ha encontrado barreras en la justicia que no le han permitido denunciar.

“Muchos han acudido ante el Gaula, la Fiscalía y la Superintendencia Financiera, que, supuestamente regula a las entidades financieras, pero esto no es una entidad financiera sino que solo existe en la virtualidad más no en la legalidad. Por esa razón ninguna autoridad tiene cómo rastrearlos ni la gente un sujeto pasivo a quién denunciar”, afirmó Guevara.

NUEVA MODALIDAD

Esta redacción pudo comprobar a través de estas aplicaciones que a los prestamistas se les facilita dar dinero a usuarios a través de estos canales o páginas de internet, ya se han identificado al menos 89 plataformas o sitios web realizan créditos, según reveló la Dirección de Delitos Informáticos.

Los ‘gota gota’ digitales, en resumen, son plataformas que prestan dinero sobrepasando la tasa de usura de los intereses, incumpliendo con los acuerdos de pago y hasta resultan amenazando a las víctimas si no tratan de cancelar la deuda lo más rápido posible.

Según la Fiscalía General de la Nación, se han realizado investigaciones alrededor de las bandas delincuenciales que se dedican a prestar dinero a través de internet, además, la misma entidad ha asegurado que estas no solo operan en Colombia, sino en otros países como México y Perú.

En Colombia, por lo menos 8.000 personas han denunciado ser víctimas de los ‘gota a gota’, quien son perseguidas y acosadas por los delincuentes. Además, se han conocido casos de suicidio en Barranquilla y Medellín, según detalló la Fiscalía.

En Colombia, se han conocido cientos de testimonios de personas que han sido víctimas de estos prestamistas, quienes hostigan, acosan y amenazan a los usuarios para que paguen el dinero que se les prestó y, si no logran pagarlo, pueden llegar al punto de acabar con sus vidas.

Según expertos, el auge del ‘gota a gota’ en el país se debe a los altos indicadores de pobreza, las necesidades económicas apremiantes y la exclusión del sistema financiero.

CONSECUENCIAS

Jorge Mario Salcedo, docente del programa de Economía de la Universidad de La Salle, explica que el ‘gota a gota’ es un fenómeno socioeconómico asociado con el crédito informal, el cual es sencillo de acceder y obtener, se da de forma inmediata y sin papeleo.

“La característica principal de ese crédito es que no está regulado, ni supervisado, generalmente se realiza de forma ilegal. Esta alternativa es la única opción para personas de bajos recursos, trabajadores informales y para personas excluidas del sistema financiero por malos hábitos de pago y microempresarios que, cuando necesitan sostener su empresa, no tienen los recursos de respaldo o porque no cumplen los requisitos, o porque desconocen cómo hacerlo”, indica Salcedo.

Por su parte, el economista Freddy Castro considera que este fenómeno tiene varias consecuencias, pero menciona tres: la primera, que es más costosa la financiación con el ‘gota a gota’. Bajo este marco es más difícil para un empresario crecer. Se han documentado casos que cobran una tasa de interés del 3.000 % anual, mientras que el sistema financiero formal no cobra más del 56,96 % (tasa de usura del microcrédito) o del 30,6 % (usura del crédito de consumo).

GUERRA AL ‘GOTA A GOTA’

Hacia finales de marzo de este año, el Gobierno Petro presentó la estrategia para acabar el ‘gota a gota’ en Colombia, con un millón de operaciones de crédito para colombianos que no tienen acceso a la financiación formal.

El propósito es atender las solicitudes de los trabajadores informales y microempresarios. Y lo principal erradicar el popular gota a gota.

Es así que el Gobierno lanzará créditos de bajo monto para contrarrestar estos préstamos informales, y la tasa de interés será fijada por la Superfinanciera. Esto lo hará a través de los ministerios de Hacienda, Agricultura y Comercio; el Grupo Bicentenario; y la Banca de las Oportunidades.

La meta con la estrategia Creo es cubrir las necesidades de financiamiento de las unidades productivas de baja escala, tradicionalmente desatendidas, a lo largo del país y en todos los sectores de la economía, y a reemplazar las onerosas fuentes informales que prevalecen.

Según la encuesta de Micronegocios (Emicron) del Dane, al cierre del 2022, de los 5,3 millones de micronegocios en el país, apenas el 30% cuenta con financiación formal.

Además, uno de cada cuatro micronegocios que solicitó un crédito lo hizo a través del “gota a gota”. Este número ha venido creciendo desde la pandemia./Colprensa

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