HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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No existe un censo de las casas antiguas en ruinas

La mayoría de las casonas antiguas de la ciudad son tipo Art-deco y Neo-clásico.  

POR: 
ESMERALDA PINEDA 

En la mayoría de las calles del Centro Histórico de Santa Marta, se puede observar la cantidad de edificaciones y casas antiguas que con el pasar de los años se han deteriorado con el sol y la lluvia.

HOY DIARIO DEL MAGDALENA consultó al arquitecto Luis Ignacio Díazgranados Villarreal, para conocer de primera mano quienes son los responsables de realizar los procesos de intervención o mantenimientos de estos inmuebles de valor patrimonial y las edificaciones que no tienen valor histórico en la actualidad.

“En el Centro Histórico de la ciudad puede suceder dos cosas: demoler el inmueble patrimonial que están clasificados por bienes de interés cultural, distrital o nacional, y lo otro, son los lotes o inmuebles que ya existen y pueden ser intervenidos para hacer obras nuevas o remodelaciones y deben conservar el perfil urbano y el mismo estilo colonial”, manifestó Díazgranados Villarreal.

Del mismo modo, resaltó que “hay unas fichas que elaboró el Ministerio de Cultura.  En esa ficha dice qué categoría es el inmueble, que historia tiene el inmueble, que se puede y no se puede hacer con cada infraestructura, entonces ese es un primer filtro que se debe cumplir. En ese sentido, se hizo un proceso de recuperación importante en la década de los 80 y 90”.

Actualmente, en Santa Marta no se registra una cifra exacta de los predios que se encuentran abandonados y en ruinas.  “Es importante detectar cuales son los inmuebles que se están deteriorando y se están cayendo solos. Con un inventario que se haga y se recojan los nombres de esos propietarios se le emplaza a nivel de control urbano para que ellos tomen las medidas pertinentes”, afirmó el arquitecto Díazgranados Villarreal.

Continuó diciendo que “Nosotros hemos venido insistiendo que los perfiles de las construcciones tengan cierta armonía, es decir, si hay un neoclásico, allí el edificio o la construcción que se haga al lado, debe ser consecuente con el inmueble que ya existe, el cual es patrimonial. Se supone que deberían unificar alturas y seguir el parámetro histórico por los cuatro lados de manzana”, indicó el arquitecto.

De acuerdo con el experto en arquitectura, lo valioso del Centro Histórico de la capital del Magdalena, es el trazado colonial. “Inmuebles de la época colonial quedan muy pocos, pero hay casas muy buenas y la gran mayoría son Art-deco y Neo-clásico. Yo he hecho una crítica, en el caso de las calles 15 y 16 con carrera 3, existe un inmueble que sale de calle a calle, es uno de los más importantes que hay en la ciudad, igual el de Madame Agustine que es tipología colonial”.

Asimismo, argumentó que los propietarios a veces adquieren predios sin saber cuál es su uso y que deben hacer con ellos. “Hay gente que prefieren abandonarlos para que se caigan y después piden una licencia de demolición, porque el inmueble representa un peligro para los transeúntes”.

En década de los 90 se creó la Ley de Reforma Urbana. “Se ha venido desarrollando durante todas estas décadas, se ha ido perfeccionando y ha sido un proceso en las ciudades latinoamericanas. Todas las ciudades latinoamericanas han estado desordenadas urbanísticamente y hoy en día están sufriendo esos procesos de reglamentación y ajuste para evitar que haya problemas con el sector urbano”.

A través de la Reforma Urbana, la Secretaría de Planeación o la Alcaldía “pueden emplazar a los propietarios de las casonas viejas y decirles que tiene tantos días para recuperar los balcones, cerrarlas o evitar que haya un problema con la comunidad”, explicó.

El experto plantea, que las propiedades de interés histórico que están ubicadas en el corazón de la ciudad, deben someterlas a un proceso de recuperación.

“Lo otro es que deben ajustarse a las normas. Por ejemplo, los perfiles urbanos del centro histórico, que es paralelo a los otros problemas del sector, deben ajustarse a las normas como  evitar la prostitución infantil, microtráfico e inseguridad, lo que nos genera un producto de mala calidad para vender a los locales y turistas. Nosotros vendemos el turismo de playa y cultura”.

Por otra parte, indicó que hay un trabajo de clasificación de inmuebles y otro de valoración de cada casa.

“Por eso es que cada inmueble tiene su propia ficha. Entonces hay cosas que se pueden hacer y otras no, y es ahí donde tiene que intervenir el Consejo Asesor del Comité de Inmuebles Culturales que funciona en Planeación, a través de control urbano donde tienen que hacer la vigilancia. Si en una ciudad no hay control urbano, no hay nada, porque es una ciudad que se aprueba una cosa y se construye otra, entonces la gente no les presta atención a los planos originales firmados por el curador competente y hacen otro tipo de intervención. Eso hay que controlarlo”.

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