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La extraña historia del hombre que se volvió azul por una enfermedad incurable

Paul Karason tenía cabello y barba blanca como cualquier otro hombre de su edad, usaba anteojos que le ayudaban con sus problemas de visión y vestía como la mayoría de sujetos de la época, con camisas, tirantes y pantalones elegantes. Aun así, a donde fuese que se dirigiese causaba conmoción. ¿La razón? Tenía la piel azul.

La primera vez que el mundo supo de la existencia de Karason fue en el año 2008, cuando decidió dejar atrás el anonimato y aparecer en un programa televisivo estadounidense para mostrarse como realmente era: un hombre con una extraña enfermedad irreversible que, aún hoy en día, se sigue presentando de manera poco frecuente.

Su piel azul le valió para ganarse el apodo de ‘Papá Pitufo’, un sobrenombre que se convirtió en la diversión de los niños, la burla de los adultos y la excusa perfecta para que los medios internacionales comenzasen a posar cada vez más su mirada en él.

“Ese era un apodo que no apreciaba, dependiendo de quién lo dijera. Si fuera un niño el que corriera hacia él diciendo ‘Papá Pitufo’, le dibujaría una sonrisa en la cara. Pero si fuera un adulto, bueno…”, contó su esposa en diálogo con el programa matutino Today.

¿Una sustancia milagrosa?

Aunque no lo pareciese, Paul nació con cabello rubio rojizo y tez blanca. Estas características físicas le permitieron tener una vida normal durante algún tiempo. Podía caminar por la calle sin miradas inquisidoras encima, ir al mercado sin atraer la atención y, lo más importante, llevar una vida normal. Hasta que en 1994 todo cambió.

De acuerdo con ‘ABC News’, el suplicio del hombre comenzó con un anuncio en una revista que pintaba a la planta coloidal -una combinación de partículas metálicas de plata y una cubierta proteica- como una especie milagrosa que no solo prometía el rejuvenecimiento, sino también la salud.

“Era una margarita en un vaso de agua», recordó Karason hace algunos años para la red de televisión y radio citada anteriormente. “La historia era que la margarita había sido desecada antes de volver a ponerla en el agua. Y ahora parecía una margarita recién cortada”.

Karason cayó ante los beneficios que ofrecía este compuesto y, sin pensárselo dos veces, decidió pedir un kit para hacer su propia plata coloidal, una mezcla casera de partículas microscópicas de plata suspendidas en agua. Su objetivo principal, según Today, era tratar una afección en la piel causada por el estrés.

Aunque la plata no ayudó a aliviar la dermatitis en el rostro, sí tuvo unos efectos en su salud. En un primer momento, le ayudó a aliviar el reflujo ácido que lo aquejaba por esa época y, como si fuera poco, también “curó” la artritis de sus hombros. Al notar efectos positivos, comenzó a beber un vaso de 10 onzas todos los días sin la guía de un especialista.

Pronto pasó de ingerir la plata coloidal a aplicarla directamente sobre su piel con una bola de algodón, lo que dio como resultado que se tornara de un tono azul. El cambio comenzó a darse dos o tres meses después de aplicar la sustancia y fue tan gradual que al inicio nadie lo notó. Fue un amigo que no veía a Paul desde hacía tiempo, que lo alertó de lo que estaba sucediendo.

“Y me mira y me dice: ‘¿Qué tienes en la cara?’ A lo que yo respondo: ‘¡No tengo nada en la cara!’. “Él dice: ‘Bueno, parece que tienes maquillaje de camuflaje o algo así’. Y por Dios, tenía la piel muy clara, como yo solía ser. Y ahí fue cuando me di cuenta”, narró Karason para ABC News.

Aun cuando los expertos advirtieron a Paul sobre los efectos de la plata coloidal, él siguió ingiriéndola, pues eran más los beneficios que le proporcionaba. En una entrevista para Inside Edition hace algunos años incluso se atrevió a mostrar ante las cámaras cómo preparaba y posteriormente bebía la sustancia.

«Paul se volvió azul porque ingirió y aplicó plata elemental. Llegó a su torrente sanguíneo y luego se depositó en su piel como partículas marrones. Y cuando ves esas partículas a través de la piel, parecen ser grises o azul/gris”, puntualizaron los expertos, según ABC News.

Una enfermedad irreversible

La piel azul de Karason fue el resultado de un raro síndrome médico conocido como argiria o envenenamiento por plata. De acuerdo con la National Library of Medicine, consiste en una enfermedad muy rara causada por el depósito de partículas de plata, con compromiso únicamente del estrato córneo de la epidermis.

La Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos explica que una sola exposición a un compuesto de plata también puede hacer que se deposite en la piel y en otras partes del cuerpo. Sin embargo, no se considera que esto sea dañino, solo un problema cosmético.

Para desarrollar argiria se requieren muchas exposiciones a la plata. Una vez que se presenta, se vuelve permanente.

El uso de la plata coloidal se remonta a las civilizaciones antiguas, que usaban esta mezcla para tratar todo tipo de dolencias, en parte por sus propiedades microbianas. Continuó usándose en medicamentos de venta libre, después de haber sido reemplazada por la penicilina. No obstante, la Administración de Alimentos y Medicamentos del Gobierno de los Estados Unidos (FDA) advirtió sobre su uso.

“Los medicamentos de venta libre que contienen ingredientes de plata coloidal o sales de plata para uso interno o externo generalmente no se reconocen como seguros y efectivos. Los productos que contienen ingredientes de plata coloidal o sales de plata se comercializan para numerosas enfermedades graves y la FDA no tiene conocimiento de ninguna evidencia científica sustancial que respalde el uso de plata coloidal de venta libre o ingredientes o sales de plata para estas enfermedades”, dijo la entidad en 1999.

El final de Paul Karason

Para 2012, año en el que Karason dio la entrevista a Inside Edition, contó que estaba teniendo problemas para conseguir trabajo por su piel azul. Y no solo eso, para ese momento, ya había luchado contra el cáncer de próstata y algunos problemas cardíacos.

El 23 de septiembre de 2013, cuando Paul tenía 62 años, murió a causa de un paro cardíaco en un hospital de Washington. Antes de su fallecimiento tuvo neumonía y sufrió un derrame cerebral severo, de acuerdo con el programa Today.

Los motivos de su deceso no estuvieron relacionados con la argiria, informaron los especialistas en su momento. De hecho, aunque se puede morir a causa de esta enfermedad, es muy raro que pase. “La cantidad de sales que debiera ingerir una persona tendría que ser muy alta. Con los medicamentos que se usaban antes, ya no, nunca se logró algo así”, explicó el médico Andrés Figueroa para BioBioChile.

/EL TIEMPO 

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