HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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Crecen los asaltos a buses y pasajeros en la Troncal

Los conductores del transporte público colectivo se rehúsan a tomar el tramo Calle 30 – Gaira – El Rodadero en horas de la noche, por el temor que alguno de los usuarios resulte ser un asaltante.

El tramo vial entre el intercambiador de La Lucha y la entrada a Gaira, se ha convertido en el corredor de mayor preferencia de los asaltantes de la ciudad, quienes, haciéndose pasar como usuario del servicio de transporte público colectivo, se suben a las busetas para despojar de sus pertenencias a los ocupantes y al conductor.

Es una modalidad delincuencial que aterra a esta industria del transporte urbano, porque no sólo exponen sus vidas, sino que además arriesgan el patrimonio. Y como dice el dicho: “en la noche todos los gatos son pardos”, los sagaces delincuentes pasan desapercibidos, incluso, descaradamente pagan el pasaje, pero tiempo después sacan sus armas para amedrantar a los ocupantes de los vehículos. Después de las 6:00 de la tarde, quienes cubre la ruta Calle 30 – Gaira – El Rodadero empiezan a dudar si cumplen o no con todo el recorrido.

“El muchacho se veía inofensivo, tanto así que estaba sentado relativamente cerca y lo veía conversando como cualquier persona que mata el tiempo mientras llega a su destino. Cuando el bus iba por la oscuridad de la Troncal lo empecé a notar como desesperado y cuando quise ver ya tenía una pistola en la mano que apuntaba a todo el mundo. Aunque no éramos muchos sí logró quitar celulares, como el de una joven que apenas tenía dos días de haberlo comprado; billeteras, morrales y hasta lo que recogen los buseteros. Sin duda, hace falta más vigilancia, ya cogieron este viaje de soda”, contó una testigo del último atraco ocurrido el pasado jueves.

Esta situación es el principal dolor de cabeza de la Asociación de propietarios de buses en Santa Marta (Asotradismar), que responsabiliza de la comisión de estos delitos a personas migrantes que han estudiado el territorio y saben cómo burlarse de la Policía.

Eduardo Santana, presidente de esta colectividad, llamó la atención de la Secretaría de Movilidad para ver cómo se mejora el panorama de seguridad.

“Están atracando en los buses, hay demasiada inseguridad. Se están robando los producidos y la verdad nosotros llevamos una solicitud al secretario Ernesto Mario Castro y el martes nos vamos a reunir con él para ver cómo tocamos ese tema, porque se disparó la criminalidad, ya nos tratan sin pudor y como las autoridades no están haciendo nada o están aplicando muy poco, los bandidos le están sacando el jugo a ese descuido.

A nuestro concepto está faltando apoyo de la Policía, no están funcionando los cuadrantes para los suficientes controles de vigilancia. O sea, generalmente son dos hombres en una moto los que huyen. La mayoría son venezolanos”, aseguró líder gremial.

Los conductores insisten en que esto se está saliendo de las manos, porque a la hora de salir de los despachos ya arrancan con miedo y los pasajeros se suben con zozobra, la gente está prefiriendo otras rutas, incluso optan por el servicio de mototaxi. No descartan la utilización de las herramientas tecnológicas para salvaguardar la vida de los samarios, pero continúan con la exhortación urgente para que la Troncal deje de ser la ruta del miedo.

“Lo único que podemos hacer es poner las cámaras de seguridad en los vehículos, aunque es difícil controlar quién se sube y con qué intenciones, porque es un servicio público, esencial para todos y nuestra razón de ser es atender al usuario, transportarlo. Falta más apoyo en otros trayectos de la Troncal, por el corredor de las universidades, que es otra parte difícil. Hay algunos buses que tienen cámaras y otros que no, pero debido a la situación vamos a plantear una mesa de trabajo con todos los compañeros agremiados e independientes, para mirar a ver cómo mejoramos y como actualizamos los carros”, agregó Santana.

La desconfianza continuará hasta que no haya respuestas efectivas a un fenómeno que, si bien es cambiante, no es menos importante que otros actos delincuenciales. La agremiación de busetas lanzó un ultimátum a la coronel Adriana Paz, comandante de la Policía Metropolitana; a los secretarios de Seguridad, Bladimir Torres; y de Movilidad, Ernesto Castro, para que les garanticen el derecho al trabajo, no quieren que los permanentes atracos se les convierta en una nueva pandemia que les deje pérdidas millonarias.

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