HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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Salario mínimo, el ‘coco’ socioeconómico

Las altas corrientes inflacionarias mundiales han generado igualmente en Colombia un preocupante incremento en los precios de los bienes constitutivos de la canasta familiar y de los servicios públicos.  Las causas internas y externas de los procesos inflacionarios tienen incurso al mundo socio económico en verdaderos problemas y los economistas lanzan fórmulas que moderen la situación de los mercados e impidan una recesión.  No es necesario sumergirse en los complejos meandros de la economía para sostener que los efectos postpandemia, la guerra en Ucrania y el alza de las tasas de interés en la banca mundial, constituyen factores predominantes de estas dificultades. Esta subida sostenida de los precios de bienes en los mercados y en los servicios impacta directamente en el valor del dinero, en las posibilidades de empleo y en las condiciones sociales de la población.

Uno de los fenómenos más preocupantes es la fuerte devaluación que viene sufriendo nuestro peso frente al dólar, que, entre inicios del presente año y la fecha, ha perdido más del 20% de su valor: en enero la Tasa Representativa del Mercado-TRM marcaba casi cuatro mil pesos, pero en el transcurso del año se acerca a cinco mil cada dólar, envileciendo considerablemente su estimación.  El Banco de la República entidad bancaria que dirige la política monetaria en Colombia, ha tomado medidas para paliar sus efectos, y aún contra las orientaciones gubernamentales, en ejercicio de su autonomía e independencia, ha subido la tasa de interés al 10% en el mercado de valores, para impedir la fuga de capitales y, a juicio de la entidad, contribuir favorablemente con la inflación. Mientras esta cabalgada del dólar aprieta la censura de la oposición, y desmejora según ella la imagen presidencial, el Gobierno avanza sobre medidas para combatir la inflación y mejorar el estado de las cosas económicas y sociales.

La señora ministra del trabajo ha anunciado que inicia a partir de hoy la fase de concertación ordenada por la Constitución Política y la Ley, para el aumento del salario mínimo legal de 2.023, uno de los aspectos decisorios en la evolución del tema inflacionario. El Gobierno marcará en esta etapa la línea de sus políticas sociales y fiscales trazadas en la campaña presidencial.  En su definición habrá de tenerse en cuenta especialmente factores como la inflación que señale el DANE en el año anterior -variación de los índices de precios al consumidor IPC-  para el presente año, los factores de producción económica, el comportamiento de los salarios en el crecimiento de las riquezas del país, entre otros, salario que deben acordar el Gobierno, los empleadores y los trabajadores. De no lograrse acuerdo alguno en las discusiones sobre su fijación, corresponderá al Gobierno decretarlo para el próximo año.

Y a pesar de que el Banco de la República y el sector empresarial  se han referido a la inconveniencia de una subida inmoderada del salario mínimo ante la eventual pérdida de empleos por el incremento del costo de la contratación laboral y frente al impacto que dicho incremento pueda ocasionar en el empleo informal, como contracara, el salario mínimo legal mensual representa en gran medida el cubrimiento de las necesidades personales y familiares de una buena parte de los colombianos, frente a los procesos inflacionarios a que nos hemos referido. Es una de las formas de compensar el poder adquisitivo del dinero, de tal suerte que ajustarlo periódicamente no sólo es una imperiosa necesidad de orden económico y social, sino que representa para los trabajadores y pensionados un derecho que la Constitución les tiene distinguido como fundamental.  La movilidad del salario, que debe ser real, de acuerdo con el actual perfil político y gubernamental, debe recibir por lo menos un ajuste del 13%, que ha sido propuesto por una de las futuras partes pactantes.

En vigencia de la Carta Política de 1.991 y después de muchos años, para este 2022 se fijó por concertación el salario mínimo vital y móvil, que por su especial connotación divide al país por mitades en ideologías e intereses, por eso su concertación es el coco de nuestros seculares problemas sociales, políticos y económicos.

*Abogado laboralista*Profesor universitario*Escritor 

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