HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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¡Nace la Universidad del Magdalena!

La Alma Mater se crea durante la gobernación de Carlos Bermúdez Cañizares. En uso de sus facultades legales la Asamblea Departamental ordena que funcione como una institución docente encargada de regentar educativamente las diversas profesiones liberales que en ella se establezcan y se dispuso de la suma de un millón de pesos para la ejecución de las obras requeridas. 

LOS FANTÁSTICOS AÑOS 60, EL CONTEXTO MUNDIAL 

La década del 60 del siglo XX será la eclosión de varios procesos y movimiento políticos y culturales de gran repercusión para el mundo que vivimos actualmente. Conectará con la Revolución Cubana cuyo impacto será visible en muchos países de Latinoamérica. De igual forma, los años 60 marcarán una revolución musical con la expansión del Rock and Roll y con la popularidad de algunas bandas musicales como la británica The Beatles.

¡Nace la Universidad del Magdalena!

También implicarán una revolución cultural con algunos movimientos de resistencia al sistema como los hippies, o bien, movimientos y partidos de resistencia a la guerra de Vietnam como Black Panther. Todo ello en el marco de la Guerra Fría y de la lucha por los espacios de reivindicación de la mujer y los sectores afros principalmente. También en el entorno departamental no solo la creación de la Universidad del Magdalena fue el resultado de la lucha ciudadana sino, además, algunos procesos significativos como la Marcha del Hambre, e incluso los movimientos de resistencia del pueblo Arhuaco contra las formas de educación occidentales.

CREACIÓN DE LA  UNIVERSIDAD  DEL MAGDALENA 

Hasta bien entrado el siglo XX se siguió lamentando la ausencia de una Institución de Educación Superior en la capital del Magdalena y se emprendieron iniciativas para retomarla, fue así como varios intentos realizados por diferentes actores en el transcurso de la primera mitad de este siglo fracasaron por falta de apoyo político y financiero.

El tema de una institución universitaria estatal había despertado sensibilidad y seguía siendo enarbolado como exigencia de los estudiantes de secundaria de la ciudad y del departamento,  casi inmediatamente, en los inicios del Frente Nacional, y con la presión organizada de este estamento bajo la forma de un comité provisional encontró eco en el diputado Reinaldo López Cotes, quien en asocio con la ilustre dama Eva Henríquez de Gómez, presidenta de la Asamblea Departamental, presentaron a esta corporación un proyecto de ordenanza por medio del cual  se creaba la Alma Mater y luego de tres debates fue aprobada la Ordenanza 005 de 1958, creando esta Casa de Estudios Superiores, que todavía tiene continuidad institucional en el siglo XXI.

UNIMAGDALENA, UN LARGO CAMINO POR RECORRER 

No obstante, lo logrado, la creación de la Universidad no significó la entrada en funcionamiento de la misma, por dificultades presupuestales y por no contar con la aprobación de ASCUN (Asociación Colombiana de Universidades) y el FUN, (Fondo Universitario Nacional) organismos encargados en ese momento de la administración y control de las universidades en Colombia.

Con el fin de posibilitar el funcionamiento de la Institución el Doctor Rómulo Polo Lara representante a la Cámara por el departamento del Magdalena gestionó un proyecto de ley que auxiliaba a la Universidad del Magdalena con la suma de un millón de pesos para gastos de funcionamiento, el proyecto fue aprobado y se convirtió en la Ley 67 de 1958; en ese mismo sentido la Asamblea Departamental expidió la ordenanza 059 de 1961 ordenándole al Gobernador para que abriera los créditos presupuestales y la contratación de los empréstitos bancarios, con el fin de garantizar el funcionamiento de la institución académica.

El interés despertado por la creación de la Universidad fue de tal magnitud, que varios propietarios de tierras, entre ellos, William D. Flye, la Sociedad de Pequeños Cultivadores de Café de la Sierra Nevada y el cultivador de café Delfín Balaguera, ofrecieron tierras en la población de Minca para la construcción de la sede. No obstante, estos esfuerzos e iniciativas de los gremios y sectores del entorno departamental no lograban concretar el inicio de actividades académicas, lo que motivo la movilización de las fuerzas vivas del departamento: actores sociales, políticos, empresarios, lideres estudiantiles, el Club Rotario, etc.

Todas estas fuerzas conformaron un Comité Pro-Universidad para impulsar una serie de actividades públicas y varias comisiones a la ciudad de Bogotá, logrando en el año 1963 la aprobación de ASCUN-FUN a la Universidad del Magdalena. Entre tanto el Gobernador Miguel Ávila Quintero ya había expedido el Decreto 115 del 22 de febrero de 1962 reglamentando la Ordenanza 05 de 1958, cambiando el nombre de Universidad del Magdalena por el de Universidad Tecnológica del Magdalena y contemplaba que la universidad iniciara labores con las facultades de Ingeniería Agronómica, Zootecnia, Administración, Medicina Veterinaria y un Instituto Tecnológico.

¡Nace la Universidad del Magdalena!

DESPUÉS DE 112 AÑOS DE LUCHAS  Y FRACASOS, SE CONCRETA UN SUEÑO 

Aunque el proyecto universitario inicial contemplaba que la universidad iniciara labores con cuatro facultades y un instituto tecnológico, las restricciones presupuestales, las limitaciones de espacio físico y las decisiones internas de los encargados iniciales de la Universidad Tecnológica del Magdalena llevaron a que se empezaran labores en la Facultad de Ingeniería Agronómica, el 10 de mayo de 1962 con 65 estudiantes y 12 profesores, tres de los cuales fueron extranjeros, en la sede histórica, el edificio del Seminario San Juan Nepomuceno.

Fueron los primeros profesores, entre otros, Alfredo Almenares Barros; Dagoberto Acosta; Esteban Puello; Miguel Gómez; Gerardo Pombo; el chileno Guillermo Cárdenas Ubillas, exiliado del régimen de Pinochet (quien residió en la propia universidad); y Rafael Romero Castañeda. El plan de estudios estuvo inspirado en las Facultades de Agronomía de la Universidad Nacional sedes Palmira y Medellín.

Los primeros años de labores se caracterizan por que la Universidad contaba con un solo programa académico, el cual por falta de recursos fue anualizado a partir del año 1963, por lo que en esa época la población estudiantil era muy baja, lo mismo que la nómina de docentes.

El Gobernador Ávila Quintero manifestó en ese momento su deseo de nombrar como primer Rector a Rafael Barrios Ferrer, según se encuentra en la Gaceta departamental, pero las dificultades y restricciones del diseño institucional, administrativo y presupuestal llevaron a que en la práctica se prescindiera de tal nombramiento en propiedad, nombrándose a  Barrios Ferrer como el primer Decano de la Facultad de ingeniería  Agronómica, mientras que el Secretario de Educación Departamental, Ernesto Acosta Durán fue encargado de la Rectoría, labores que desempeñó simultáneamente.

Este período inicial ha sido llamado como el período de los “rectores-secretarios de educación” que se extendió hasta 1964. En ese mismo año de inicio de actividades, la Asamblea Departamental aprobó mediante ordenanza la destinación de parte de los terrenos de la hacienda San Pedro Alejandrino, del 10 % de los ingresos departamentales, así como la cesión del edificio del Claustro San Juan Nepomuceno.

Previamente en ese mismo año, mediante el decreto 268 del 26 de abril de 1962 el Gobernador había integrado el primer Consejo Superior Universitario, de la siguiente manera: Miguel Ávila Quintero Gobernador del Magdalena (quien lo presidía); Ernesto Acosta Duran, secretario de Educación y Rector encargado de la universidad; Joaquín Aarón Manjarrés, en representación del Ministerio de Educación; Rafael Campo Murcia, en representación de los profesionales; Pedro Antonio García, en representación del profesorado; José Benito Vives de Andreis, en representación de los gremios económicos; y el delegado de la iglesia, el obispo Norberto Forero  García.

La Universidad Tecnológica del Magdalena fue superando con dificultades las penurias iniciales, en parte, gracias a la protesta estudiantil organizada, tanto universitaria como de los colegios de secundaria de Santa Marta, que presionaron a las autoridades para convertir las necesidades de la Universidad en temas prioritarios dentro de la agenda pública local, y obtuvieron la concreción de recursos destinados a mejorar su infraestructura, ante el escaso espacio que permitía el claustro San Juan Nepomuceno.

Con el reconocimiento y aprobación legal de la Universidad Tecnológica del Magdalena en 1963, por parte de ASCUN-FUN, la Alma Mater pudo acceder a los recursos nacionales del Fondo Universitario Nacional (FUN), administrado en ese momento por ASCUN, además pudo acceder a partir de ese mismo año a los programas que la Fundación Rockefeller, operador de la ‘Alianza para el progreso’, estaba ofreciendo a la universidad colombiana.

¡Nace la Universidad del Magdalena!

Universidad que en general fue tomada como escenario piloto, dentro de la estrategia de contención de la revolución cubana castrista. El Departamento Educativo de la Alianza para el Progreso incluyó a esta Casa de Estudios Superiores dentro de sus planes, y ésta aplicó algunas de las estrategias sugeridas, entre esas la creación de universidades regionales, y el diseño curricular con cursos iniciales en Estudios Generales, decisiones que se concretarían formalmente a finales de la década, pero que en la práctica se reversarían a inicios de la década siguiente.

SEGUNDA MITAD DE LA DÉCADA DE LOS 60: CRECIMIENTO Y POSICIONAMIENTO 

En la segunda mitad de la década de 1960, y dentro del paquete de ayudas internacionales a la universidad colombiana, también estuvo la OEA, que permitió el envío de docentes y egresados de esta Institución a formarse en el extranjero; profesionales que en ese momento eran del campo disciplinar de la Ingeniería Agronómica por ser la única carrera cursada formalmente en la universidad.

El 29 de mayo de 1965 se colocó la primera piedra para la construcción de la ciudadela universitaria en los terrenos de la antigua hacienda de San Pedro Alejandrino, cedidos por ordenanza de la Asamblea Departamental a la UTM, la piedra se conserva aún en uno de los patios centrales del campus actual de la Universidad del Magdalena. El proyecto de ciudadela contemplaba la construcción de un total de quince bloques, un galpón para talleres y las instalaciones de una granja experimental.

¡Nace la Universidad del Magdalena!

Mediante la resolución No 1772 de julio de 1966 el Ministerio de Educación Nacional aprobó el programa de ingeniería Agronómica. En 1968 mediante el Decreto No 2361 del Ministerio de Educación Nacional se le da reconocimiento y aprobación a la Universidad Tecnológica del Magdalena. En 1968 es designado el Ingeniero Agrónomo José Luis Bermúdez Cañizares como el primer Rector en propiedad de la UTM, quien cerró el periodo de los rectores-decanos e inició el periodo de los rectores nombrados en propiedad por el Gobernador.

En 1968 la Universidad recibe un apoyo clave para el inicio de las obras de construcción de la ciudadela universitaria por parte del Ministerio de Agricultura, siendo ministro el Ingeniero Agrónomo Enrique Blair Fabris y luego por parte del doctor Enrique Samper Gnecco. En 1969 por autorización del Consejo Superior se crea la Facultad de Economía Agrícola y luego en 1970 la de Administración Agropecuaria.

A pesar de las penurias presupuestales y la fragilidad administrativa se lograron estos avances gracias al esfuerzo concertado y a la integración de las universidades de la Costa Caribe, las cuales organizaron la Oficina de Planeación Regional Universitaria de la Costa Atlántica, OPRUCA, y lograron articularse con el gobierno nacional, y con universidades, instituciones y gobiernos extranjeros. Igualmente fue importante la respuesta positiva de los miembros de la comunidad universitaria, ante estos desafíos y oportunidades que presentaba el contexto universitario.

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