HOY DIARIO DEL MAGDALENA
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Uvas ‘por las nubes’ en último día del año

La tradición milenaria de recibir el nuevo año que llega pidiendo un deseo con cada uva degustada se mantiene vigente en muchos hogares samarios. 

Samarios, residentes y turistas están asombrados por el inusitado aumento en el valor de la libra de uvas que se conseguía desde $5.000 pero que ahora su costo está ‘por las nubes’ debido a su escasez.

En un recorrido hecho ayer por la principal despensa de alimentos de los samarios se pudo constatar que la libra de uvas rojas se pagaba desde $7.000 dependiendo de su tamaño. Y la razón es que todo está subiendo y mucho más si se trata de productos que llegan importados.

A pesar del alto costo de la vida, en este último día del 2021 muchos samarios salen a comprar sus uvas verdes o rojas (cueste lo que cueste) siguiendo una tradición milenaria de recibir el nuevo año que llega pidiendo un deseo con cada uva degustada.

Según Mónica Caro, quien comercializa frutas en la calle 12 del mercado público, la compra de uvas, manzanas y fresas se ha incrementado con motivo de la despedida de este año.

“Las personas están aprovechando para llevar la libra de uvas rojas en $7.000 y poder disfrutar en familia la llegada del nuevo año. Esta es una tradición que viene desde hace muchos años y heredada desde los abuelos. A las 12:00 de la noche mientras se comen las uvas se va pidiendo un deseo en el año que empieza”, comentó.

Vale mencionar que el consumo de uvas para despedir el año que acaba y recibir el nuevo hace parte de una expresión cultural que se ha mantenido vigente en muchos hogares samarios, así como la celebración con vino espumoso o el brindis con champaña mientras se escucha la melodía de las canciones del compositor Aníbal Velásquez y de otros músicos.

Sin duda la despedida del 2021 en varias familias de Santa Marta será sencilla, mesurada y muy especialmente sublime, no solo por la permanencia de la pandemia del Covid-19 que arrebató la vida a los seres queridos y hoy están ausentes.

El virus que aún no se ha ido cambió la realidad local, nacional y mundial, pero también permitió sacar a relucir de cada ser interior esa capacidad de resiliencia, renovación y reconciliación espiritual de aferrarse al Creador como amigo fiel que nos invita a caminar junto a Él por la vida y la verdad.

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